Proyectos
Lucio Castro llevará al cine en Argentina la tragedia familiar que marcó su vida
Después de desarrollar toda su carrera como director fuera de la Argentina, Lucio Castro regresará al país para filmar por primera vez un largometraje. El proyecto, que todavía no tiene título, estará inspirado en el hecho que cambió su vida en 1997: el femicidio de su madre a manos de su padre y el posterior suicidio de este último.
La película abordará ese episodio desde una perspectiva íntima, aunque no buscará reconstruir los hechos como un relato policial. Según adelantó el medio especializado IndieWire, la obra "podría ayudar a explicar la racha de fatalismo que recorre todo su trabajo", al tiempo que anticipa un relato que también incorporará el humor y explorará los vínculos humanos más allá de una lectura exclusivamente queer.
El regreso a la Argentina representa además un cambio en la trayectoria del realizador. Si bien nació y estudió en Buenos Aires, todas sus películas anteriores fueron rodadas en el exterior. Esa distancia geográfica también atravesó una filmografía donde la memoria, el paso del tiempo, los encuentros y las pérdidas ocupan un lugar central.
Graduado de la Universidad de Buenos Aires en 1999, Castro se instaló en Nueva York al año siguiente. Allí estudió Moda en la Parsons School of Design y trabajó para firmas como Marc Jacobs, Armani Exchange y DKNY, mientras comenzaba a desarrollar sus primeros proyectos cinematográficos.
Su debut como realizador llegó con Fin de siglo, filmada en Barcelona y estrenada mundialmente en el BAFICI. La película, protagonizada por Juan Barberini, Ramón Pujol y Mía Maestro, se convirtió en el punto de partida de una obra centrada en los vínculos afectivos, las temporalidades fragmentadas y los espacios atravesados por la memoria.
En 2025 estrenó sus dos trabajos más recientes. After This Death, dedicada a la memoria de su madre, profundizó algunos de los temas presentes en su filmografía, mientras que Drunken Noodles tuvo su premiere mundial en la sección ACID del Festival de Cannes.
Con este nuevo proyecto, Castro trasladará por primera vez su mirada cinematográfica a escenarios argentinos para construir una ficción atravesada por un episodio autobiográfico que, aunque nunca había ocupado el centro de sus películas, aparece como una de las claves para comprender el recorrido de una obra donde el pasado nunca deja de proyectarse sobre el presente.