2026-04-23

Gaumont - 18.45 hs

Crítica de “Mujeres, al final de este viaje”: Voces que resisten

Mujeres, al final de este viaje (2026) aborda la experiencia de víctimas de trata que, lejos de quedar atrapadas en el relato del sufrimiento, encuentran en un taller audiovisual un espacio para narrarse desde otro lugar.

La propuesta no busca revictimizar ni estetizar el dolor, sino que construye un dispositivo colectivo donde las protagonistas recuperan la palabra y elaboran, a través de sus propios cortometrajes, fragmentos de sus historias. Este gesto desplaza el hecho traumático hacia el proceso de reconstrucción subjetiva.

El taller funciona como punto de encuentro entre mujeres atravesadas por experiencias similares. Muchas de las protagonistas relatan cómo el trauma genera formas de defensa frente a lo vivido. En ese sentido, el acto de filmar se transforma en una práctica de reapropiación de la memoria, donde cada imagen construida es también una forma de ordenar el pasado.

La película no impone una narrativa lineal, sino que opta por una estructura más abierta y circular, donde los relatos dialogan entre sí, generando una red de experiencias compartidas. A partir del origen del proyecto —marcado por el impacto del juicio por Marita Verón—, se evidencia un contexto donde la trata no es un hecho aislado, sino parte de un entramado que involucra silencios, omisiones y estructuras de poder.

El acto de tomar una cámara, decidir qué contar y cómo hacerlo, se vuelve profundamente política. Cada testimonio, cada ejercicio audiovisual, evidencia el tránsito del silencio a la expresión, del aislamiento a la comunidad. La dirección opta por una ética del cuidado, evitando la exposición innecesaria y privilegiando la voz de las protagonistas. El documental es también un proceso de acompañamiento.

Mujeres, al final de este viaje abre preguntas urgentes sobre la reinserción, la memoria y la responsabilidad colectiva.

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