Humor en el Teatro Broadway
Ana Katz y David Masajnik detrás de Susana y Jorge en “Esperando la Carroza”
Muchas veces se habla de la trascendencia temporal y espacial de Esperando la Carroza, ya sea porque la gente emplea sus frases en conversaciones cotidianas, porque resignifica sus temáticas y problemáticas, o porque recuerda sus hechos y personajes, los cuales están instalados en el imaginario popular. Esta temporada veraniega 2025 es posible experimentar el fenómeno cultural y social en el Teatro Broadway. Es que la emblemática comedia rioplatense de Jacobo Langsner -estrenada en escena en 1962 y adaptada al cine en 1985 con la dirección de Alejandro Doria- regresó a la cartelera teatral porteña tras sus exitosas funciones del 2024.
En esta oportunidad, la desopilante, lúcida y mordaz obra de Langsner cuenta con la dirección de Ciro Zorzoli y la producción de RGB Entertainment. Todo comienza cuando “Mamá Cora”, por querer ayudar, hace flancitos de una mayonesa. Luego, desaparece inesperadamente y esto desata una batalla campal entre sus hijos y nueras. Hasta que una fatal noticia sume a toda la familia en un sinnúmero de equívocos.
Entre los hijos de Cora se encuentra Jorge, y entre las nueras está Susana, que en esta puesta escénica son encarnados por David Masajnik y Ana Katz, respectivamente. En la previa de una de las funciones, el actor y la actriz dialogaron con EscribiendoCine sobre sus experiencias en la icónica obra.
¿Cuál fue su primer contacto con “Esperando la Carroza”? ¿En qué momento de sus vidas?
Ana Katz: Era chica, muy chica. Además, soy cineasta, entonces siempre estuvo cerca la película, como parte de ese costumbrismo argentino que tanto nos describe. Si bien sé que la obra es absolutamente mítica, y tengo la sensación de muchas personas, cuya cultura argentina tiene que ver con la película, tuve una ilusión tremenda por trabajar con Ciro Zorzoli como director. Hacía mucho tiempo que lo miraba como espectadora y como actriz. A su vez, por la idea de un grupo tan hermoso enseguida me enganché.
David Masajnik: Yo no era tan chico cuando vi la película porque soy mucho más grande que ella (risas). No sé en qué año fue, pero era la época de los videocasetes, hace mucho. Es una película que imagino que, como la gran mayoría, debo haber visto como 20 veces, y me sé los textos de memoria. Cuando me enteré que se estaba haciendo la obra, yo estaba trabajando en otro espectáculo, ¡moría por venir a verla! Pude hacerlo, y ahora el destino me incorporó a este elenco de hermosos y talentosos compañeros. También me pasa, como dice Ana, que desde siempre quise trabajar con Ciro. Lo conozco desde hace muchísimos años y lo he fastidiado a lo largo del tiempo diciéndole, "¡Quiero trabajar con vos!". ¡El destino nos juntó! Ser parte del elenco de Esperando a la Carroza es un honor, siento que cada función es una especie de homenaje al autor, a la película y a los actores que la hicieron en su momento.
Sus personajes, al igual que cada uno de esta historia, son emblemáticos, están presentes en la memoria colectiva. ¿Qué cuestiones ya conocían de ellos y qué descubrieron de nuevo al interpretarlos?
A.K: Susana se recuerda casi como el arquetipo de la mujer que estalla de nervios, que está desesperada. Creo que al pasar el tiempo se descubrió que ella tenía razón de una manera muy contundente. Me encanta el rol que me toca porque es como un sentido común que falta en la sociedad. Hoy día pensar a Susana es pensarla muy distinta de cómo en los 80s se podía reflexionar sobre lo mismo, si bien ya se estaban pensando las cuestiones más ligadas a la mujer, a los cuidados, al feminismo.
D.M: Siendo personajes tan icónicos, el desafío para mí era ver de qué manera se encaraba esto, en esta propuesta que trae Ciro, donde trabajamos con máscaras. En un punto, tal vez, era difícil separarse del personaje de la película y ver hacia dónde te llevaba la máscara. Es una energía que te conduce hacia un lugar.
Si les digo “Esperando la Carroza”, ¿qué frase, situación, o cualquier otro aspecto, se les viene primero a la cabeza?
A.K: Tiene muchas...
D.M: Yo hago puchero, ella hace puchero…
A.K: Siento que las risas son parte de la obra, y eso se siente actuando, como una energía grupal entre los que estamos en el escenario y quienes están en las butacas, ¡eso es lo más lindo de hacer la obra! Las frases son como canciones que todo el mundo conoce, es venir a corearlas, a veces las completa el público, ¡está buenísimo eso!
D.M: Realmente es un espectáculo muy festivo. Mucha gente viene sabiendo qué va a ver, y es como dice Ana, hacen coro de los textos. Por ejemplo, cuando aparece la frase “¿Dónde está mi amiga?” es una fiesta.
Tomar nota
Esperando la Carroza se presenta de jueves a domingos en el Teatro Broadway, ubicado en Avenida Corrientes 1.155, Capital Federal. Además de Katz y Masajnik, el elenco está conformado por Campi, Paola Barrientos, Pablo Rago, Valeria Lois, Mariano Torre, Milva Leonardi, Mayra Homar, Andrés Granier y Marianela Pensado. Entradas a la venta en la boletería de la sala y en Plateanet.