Teatro Metropolitan
Crítica de "Cha Cha Cha": Casero y Alberti regresan con sus personajes memorables
Cha, Cha, Cha, el icónico programa de humor, creado por Alfredo Casero y Fabio Alberti, regresó a las tablas porteñas y logró capturar la esencia que lo convirtió en un fenómeno cultural de la televisión argentina en los años noventa.
El programa de humor surrealista y absurdo se emitió entre 1993 y 1997 en el canal América TV. Durante su emisión, el programa fue protagonizado por Alfredo Casero, Fabio Alberti y Diego Capusotto, quienes, junto a un talentoso elenco, ofrecieron una propuesta disruptiva en la televisión argentina. El estilo de humor del programa se caracterizó por su irreverencia y la creación de situaciones completamente inusuales, desafiando las convenciones del entretenimiento tradicional.
El regreso de este clásico al teatro no solo significó la vuelta de Alfredo Casero y Fabio Alberti, sino también la incorporación de Romina Sznaider, Lito Ming, Santiago Ríos, Favio Gonzalez, Leo Raff, Gustavo Ciancio y Diego Rivas. Bajo la producción de Giuliano Bacchi para Bacchi Producciones, la obra mantiene la esencia de los personajes que el público tanto había disfrutado en la televisión, como Juan Carlos Batman, el superhéroe que resuelve problemas cotidianos, o Boluda total, la ama de casa al estilo Utilísima o Peperino Pómulo, el sacerdote que hace los sermones mas delirantes y divertidos; mostrando cómo los personajes de Cha, Cha, Cha siguen siendo atemporales.
Lo que hizo especial a Cha, Cha, Cha desde sus primeros días en la pantalla chica fue su capacidad para mezclar lo absurdo con lo surrealista. Y esa fórmula se trasladó perfectamente al teatro. El humor ácido y la crítica social estuvieron presentes en cada escena, reflejando las tensiones y contradicciones de la sociedad argentina actual.
Este regreso a las tablas no solo trae consigo la nostalgia de los que siguieron el programa en su época dorada, sino que también plantea nuevas interrogantes sobre el presente, a través de la mirada mordaz y satírica que siempre los caracterizó.