Emiliano Basile
24/11/2020 20:07

El dramaturgo y realizador Eugène Green (Le Fils de Joseph) filma un mito vasco en idioma euskera con su particular humor absurdo. La película es una dulce rareza y se presenta en la sección AUTORES del 35 Festival Internacional de Cine de Mar del Plata.

Atarrabi et Mikelats

(2020)

El film retrata el mito de los hermanos Atarrabi (Saia Hiriart) y Mikelats (Lukas Hiriart), hijos de la diosa Mari -la Madre Tierra- y un humano, entregados al Diablo para su crianza. En el cine del realizador que supo recuperar la esencia del Teatro Barroco, es fundamental -dicho por él mismo- el valor de la palabra, es decir, el texto sienta las bases de su obra y mediante ella imparte su visión de mundo. Nada es naturalista en la película, palabras impostadas, miradas a cámara y una composición de plano simétrica.

Pero no se trata solamente de recuperar formas del pasado, sino por el contrario, cruzarlas con el presente. De esta forma la cultura popular contemporánea se mezcla con el mito fundacional vasco, el Diablo escucha rap y toma clases de administración de empresas, los demonios van a bares a tomar cerveza. Los hermanos se separan y cada uno elige un camino opuesto, el bien (Atarrabi escapa y se refugia en un convento, aunque el Diablo le retiene su sombra) y el mal (Mikelats se queda a servir a su padre en el infierno). En cada camino de los hermanos, la película traza su crítica social.

El cineasta nacido en Estados Unidos y nacionalizado francés desde joven (hoy cuenta con setenta años) mantiene el espíritu de su filmografía con Atarrabi et Mikelats (2020), una historia hipnótica por momentos (la escena del baile en el infierno por citar un ejemplos) y densa en otros pasajes, con un ritmo parsimonioso que se apodera celestialmente de la narración. Eso sí, la mirada sobre los mitos, la naturaleza y el libre albedrío, están más vigentes que nunca.

7.0

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