Juan Pablo Russo
06/09/2020 14:01

Guapis (Mignonnes, 2020), ópera prima de Maïmouna Doucouré, ganadora del el premio a Mejor dirección en el Festival de Sundance 2020, aborda una historia iniciática en varias capas que se superponen entré si para originar una obra compacta, pertinente a la época y convincente a nivel artístico.

Guapis

(2020)

Guapis narra la historia a través del punto de vista de Amy, una niña de 11 años de origen senegalés que reside con su madre y sus hermanos en los suburbios de una ciudad francesa. La joven, en plena revolución hormonal, vive entre dos culturas. En tierra de nadie. Por un lado, su madre, musulmana profundamente creyente y respetuosa con las costumbres de su país; por otro, esa ciudad sin ley en la que se convierten los patios de los colegios, sobre todo, en la adolescencia.

En la escuela, Amy quiere unirse al mismo grupo de danza que su vecina, Angelica. El grupo está compuesto por cuatro chicas muy seguras de sí mismas, que tienen apariencia de mujeres y se visten con ropa sexy. Amy no tiene esa seguridad y, a escondidas, mira vídeos para aprender sus movimientos mientras pasa tiempo con sus nuevas amigas.

Mientras tanto, en su casa, se preparan para el regreso de su padre de Senegal. Cuando Amy se entera de que su padre vendrá acompañado por su nueva esposa, se siente extraña. Se ve atrapada entre la tristeza de su madre y los dogmas tradicionales que le recita su tía para hacer de ella una mujer. El baile se convierte en una vía de escape que practica de forma obsesiva, y en la que ella canaliza toda su energía y frustración.

La elección de colores cálidos y saturados le aportan magia a un montaje agresivo y tenso que Doucouré articula a través de un relato que refleja la imagen que las jóvenes tienen de sí mismas y el sentido de una estética alimentada por las redes sociales y la publicidad que la cultura del consumo impone.

En Guapis el espectador camina de la mano de la Amy, crece a través de su mirada, sin prejuicios, con empatía, confrontando la visión de la mujer falsamente progresista con una visión falsamente conservadora para mostrar los matices. Doucouré, que mueve la cámara sin juzgar, evita con inteligencia la demonización y las soluciones fáciles para llegar a un alegato que facilite la comprensión.

8.0

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