Laura Pacheco Mora
21/10/2019 15:14

Un film conmovedor e informativo acerca de la adopción que nos invita a reflexionar en profundidad sobre la vida, de una manera diferente y realista. Pasando por cada momento del proceso de adopción, la película nos hace comprender las dificultades de adoptar a una criatura y en este caso, la necesaria e inevitable "burocracia".

En buenas manos

(2018)

En buenas manos (Pupille, 2018) cuenta la historia de una mujer que decide entregar a su bebé recién nacido en adopción. La directora y guionista francesa Jeanne Herry plantea el tema desde un lugar diferente y nuevo, siguiendo de cerca lo que sucede con Theo, el bebé protagonista, a Jean (Gilles Lellouche), que trabaja cuidando transitoriamente a los niños, a Karine (Sandrine Kiberlain), una asistente Social y a Alice (Elodie Bouchez), que adopta a Theo. Detrás del papeleo que no vemos, existen muchos profesionales, cuyas vidas dependen de sus decisiones.

Es notable la fluidez y naturalidad con la que transcurre el relato, pues resulta difícil imaginar que hay una cámara y una directora siguiendo cada detalle, tratándose de un tema tan delicado. La ternura y belleza de los planos detalle de las pequeñas partes del cuerpito del bebé recién nacido, sus ojitos, sus manos y sus ruidos tan particulares, transmiten fragilidad, como así también, su dependencia del mudo adulto, con los planos generales de los mayores que toman decisiones sobre su vida.

Del trabajo de Jeanne Herry se destaca un inteligente y sensible guion que se encarga de contar una historia pocas veces relatada y a la vez informar sobre el tema, tocando la realidad de cada personaje con sumo respeto y con fuentes fidedignas. Las actuaciones son inmejorables y la construcción de los personajes también; cada suceso ocurrido, funciona como nexo para construir una sólida historia que otorga sentido y credibilidad al espectador, atrapándolo, emocionándolo y también consiguiendo su empatía con todos los personajes.

Este film relata el comienzo de una vida muy endeble. ¿Cuál será su destino? Nadie sabe. Aquí sólo se muestra un comienzo, uno muy particular, puesto que depende de seres que se prepararon para ayudarlo desde sus primeros días. Transitamos diferentes emociones: impotencia, incomprensión, amor, ternura, miedo, debilidad, frustración, enojo, calidez, etc., sentimientos y sensaciones que nos acompañarán durante el film.

8.0

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