Juan Pablo Russo
11/11/2017 19:29

Cine experimental con giros melodramáticos y hasta con guiños al género de terror es la propuesta de Goyo Anchou en Heterofobia (2015), una apuesta radical sobre la violencia de género a la que muchas veces debe enfrentarse el colectivo LGBTIQ.

Heterofobia

(2015)

Mariano, un muchacho gay, es abusado física y psicológicamente por un amigo heterosexual, tras la culpa inicial, el joven iniciará una especie de campaña con la que pretende exterminar a todos los heterosexuales varones de la tierra.

Anchou, que viene de codirigir La peli de Batato (2011), un apasionante documental sobre Batato Barea, propone en esta nueva incursión en el cine una experiencia visualmente hipnótica mediante la superposición de imágenes y sonidos trabajados desde diferentes formatos y que en su conjunto arman una historia fragmentada que encuentra cohesión a través de una voz narradora.

Heterofobia es un hibrido donde no solo se superponen las ímagenes y los sonidos sino también los géneros cinematográficos y las lecturas que la historia propone. Por momentos melodrama gay, por otros cine de denuncia social, fantasía pura mezclada con la más cruel realidad, con guiños al cine de terror clase B, le sirven al cineasta para trabajar sobre temas escabrosos como la violencia de género, la supremacía patriarcal, el abuso, la discriminación y mostrar la doble cara de una sociedad tan progre como conservadora.

Con escenas que incluyen desde masturbaciones hasta sexo explícito, pero entrelazadas como un collage en el que se misturan diferentes texturas, gamas y situaciones, Anchou logra paradójicamente transgredir pero no por la explicites de lo que muestra sino por la forma elegida para contar una realidad lastimosa.

6.0

Comentarios