Rolando Gallego
21/09/2016 12:06

Cuando se conjuga en una animación una idea original, una puesta dinámica y una serie de personajes divertidos, es cuando un film puede trascender su propuesta más allá de cualquier requerimiento industrial. Cigüeñas: La historia que no te contaron (Storks, 2016) de Nicholas Stoller y Doug Sweetland trastoca el propio origen que la funda y es ahí donde el film se presta a un disfrute pleno.

Cigüeñas: La historia que no te contaron

(2016)

En la trama de Cigüeñas: La historia que no te contaron hay un “cuentito” bien narrado desde el comienzo, y eso es justamente su principal virtud. El mundo de entrega de bebés por parte de las cigüeñas se ha trastocado. Cansados de los peligros que implicaba entregar pequeños a lo largo del planeta, los plumíferos detectaron que era mucho más simple y redituable encargarse a la venta y distribución de productos online.

Así pasan de ser los principales “proveedores” de niños para convertirse en una empresa multimillonaria superando a las más conocidas que ofrecen este tipo de servicios alrededor del mundo. Y mientras la empresa crece, de la mano, o mejor dicho, del ala del Jefe, un pequeño soñador llamado Junior quiere ascender y escalar lo más alto que se pueda en la organización.

El jefe le hace una propuesta: si logra “despedir” de la organización a Tulip, una humana que no llegó a destino por el capricho de una de las cigüeñas, el puesto de jefe será suyo. El film toma ese punto para generar el conflicto y tensión entre los dos personajes, quienes además suman una tarea: entregar un bebé por pedido de Nate, hijo único del matrimonio Gardner, quién al ver que sus padres no le prestan nunca atención, desea de sobremanera tener un hermano para compartir su tiempo.

La definida personalidad de los personajes es uno de los puntos más interesantes de Cigüeñas: La historia que no te contaron que recupera cierto espíritu de las mejores comedias americanas clásicas, en donde lo físico y el punchline refuerzan su argumento. Además la película trabaja sobre la imaginería relacionada al origen de los niños, y la nueva actividad de las aves asociada a la sociedad de consumo (con crítica a la misma), para actualizar su sentido esencial de entretener. Porque aquí con humor, ironía y altas dosis de incorrección, todo se modifica en beneficio de la historia que se cuenta.

7.0

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