Rolando Gallego
12/07/2015 23:54

Con producción de Alex de la Iglesia y dirección de los debutantes Esteban Roel y Juan Fernando Andrés, Musarañas (Musarañas, 2014) es el trágico relato de una búsqueda de bienestar y tranquilidad que nunca llega.

Musarañas

(2014)

Dos hermanas, Montse (Macarena Gómez) y Nia (Nadia de Santiago), que conviven a pesar de todos los temores, resquemores y quejas que una tiene sobre la otra: Montse es una mujer absorbente, quien intenta a toda costa controlar la vida de Nia, pero ve limitado ese control puertas adentro del departamento, ya que por una cuestión psicológica (que luego se podrá saber el origen) no puede poner un pie fuera del piso que habita. Las horas en las que Nia está fuera trabajando, Montse las aprovecha para atender a clientas a las que les confecciona vestidos y trajes elegantes, muy a pesar del poco gusto que aparentemente posee para ella misma en cuanto a vestimenta.

Cuando un día el vecino Carlos (Hugo Silva) llama a la puerta exigiéndole ayuda, Montse ve la oportunidad de relacionarse con alguien más y tener nuevamente alguien su bajo control. Así, casi como una versión española de la novela Misery de Stephen King, Monste encerrará a Carlos con la excusa de cuidarlo y lo esconderá de Nia. Casi por casualidad, la joven se encuentra con el muchacho, quien postrado le pide ayuda para salir, y cuando Montse descubre el plan de ambos para huir, la pesadilla se desencadenará entre ambas liberando una espiral de violencia contenida insospechado hasta el momento.

Con una puesta casi teatral y la soberbia actuación de Macarena Gómez, quien se entrega a un papel soñado para demostrar sus dotes histriónicas, Esteban Roel y Juan Fernando Andrés van conformando a través de breves indicios los estereotipos con los que irán conformando el universo que tras las hermanas pondrá en vilo a los espectadores. Porque si bien Nia y Montse están solas, las clientas que acuden al atelier de la última, sin saberlo, también pondrán una sentencia de muerte sobre sus vidas.

Pero hay algo más que los directores irán revelando, una tortuosa relación incestuosa del pasado con el padre (Luis Tosar), también es punto de discusión en el presente como para justificar la violencia de Montse sobre su hermana y cada uno que ponga en duda el amor que repentinamente siente sobre su vecino postrado y encerrado.

Si bien hacia el final se precipita por resolver algunos conflictos y dejar sin explicación algunas cuestiones mucho más implícitas en la superficie, Musarañas es una excelente muestra del buen cine de género que se está haciendo en España y que gracias a Dios llega a nuestro país cada vez con mayor frecuencia.

8.0

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