Rolando Gallego
21/04/2015 16:59

Durante casi 21 años Luis Aller estuvo armando Transeúntes (España, 2015). En diferentes jornadas de rodaje a lo largo del tiempo, se dio cuenta que cuanto más filmaba más se le ordenaba todo. Por este motivo, y pese a que su equipo lo miró con mala cara cuando quiso reducir el tiempo del film, propuso extender el rodaje. Lo miraban mal y pensaban “¿cómo puede ser que filmando más se reduzca el tiempo de la película?”, y él respondía con la misma serenidad con la que pudo convencer a los cientos de actores que participaron.

Transeúntes

(2015)

Transeúntes es inclasificable. En la superficie es un fresco que refleja diferentes temas sobre las relaciones humanas, la soledad, el consumo, la crisis. Tópicos tan actuales que asombra el saber que las imágenes fueron tomadas hace tiempo. Pocas veces el cine logra una reflexión y una comunión con lo que muestra. En el caso de este film el dispositivo es explotado hasta la última escena para acabar una idea sobre la desconexión humana, el egoísmo, la violencia, los excesos. La vida misma. El trabajo de Luis Aller es también darle una continuidad narrativa a las escenas, más allá de que el sincretismo golpee los ojos y los haga arder, la reflexión es inevitable.

¿Qué es lo que determina nuestro acercamiento hacia los demás? ¿Qué buscamos en un primer vistazo con alguien que nunca vimos antes? ¿Qué hace que interactúe con un desconocido? ¿Y con un conocido? Múltiples respuestas son las que ofrece el director, que además va uniendo con trazos gráficos y carteles filmados en la calle una historia con otra. O quizás no pero en el barullo al que nos somete todo comienza a tener sentido.

Un lienzo sobre el que va volcando imágenes y conocimiento, y que profundiza con cada escena en una preocupación vigente: ver cómo nos relacionamos en sociedad y qué esperamos del otro. ¿Es el otro el que me completa? ¿Soy yo el que completo al otro? Transeúntes es una experiencia única. Uno de esos films eventos que hay que ver para poder conocer aún más sobre nosotros mismos.

8.0

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