Benjamín Harguindey
04/11/2013 16:05

Estados Unidos tiene una larga historia de asesinos famosos (psicópatas, seriales, profesionales) y su cine tiene una larga historia retratándolos. Se fascina con ellos, o mejor dicho, con sus motivaciones. La eterna pregunta es, ¿qué lleva a matar? Hay tantas películas posiblemente porque hay tantas respuestas. The Iceman (2012) es la historia de Richard Kuklinski, un hombre de familia que llevó una vida doble como asesino a sueldo supuestamente sin que su mujer y sus dos hijas lo supieran hasta su arresto 20 años más tarde.

The Iceman

(2012)

Kuklinski ha sido objeto de estudio de por lo menos tres documentales acerca de su trabajo para las mafias Gambino/DeMeo en los ‘60s y ‘70s. Fue convicto por tres asesinatos, aunque él se acreditó centenares de muertos. The Iceman está más interesada en sus alegatos que en los hechos confirmados entorno a su vida, así que el subtítulo bien podría decir “Basado en las fantasías de una persona real” en vez de “Basado en una historia real”. Imaginen Confesiones de una mente peligrosa (Confessions of a DangerousMind, 2002) tomada en serio.

La historia comienza a mitad de una cita entre Kuklinski (Michael Shannon) y una chica catolicona llamada Deborah (Winona Ryder, en uno de sus mejores papeles en tiempos recientes). Él muestra una calma y compostura que claramente no posee, aun cuando la mantiene mientras asesina por capricho más adelante esa misma noche. El matrimonio que contraen más tarde está destinado al fracaso: es obvio desde la primera escena que se están mintiendo mutuamente, y que están dispuestos a mentirse a sí mismos para llevar una vida cómoda y estable.

Michael Shannon es un actorazo cuya enigmática presencia llena cualquier hoyo que tenga el traje de su personaje.Su interpretación consiste en reprimir una bruta furia y concentrarla en miradas gélidas e intensas, estallando violentamente en momentos clave. Su carácter impresiona al mafioso interpretado por Ray Liotta, que le da trabajo de asesino y el apodo de "The Iceman" (El hombre de hielo). Cuando Kuklinski comienza a congelar a sus víctimas para enmascarar las fechas de sus muertes, el apodo se vuelve literal.

La película nunca pierde la fascinación por su protagonista, ni Shannon deja de tener una presencia magnética en el papel de un asesino por naturaleza que intenta equilibrar su vida con una familia y una casa en los suburbios. Las escenas que comparte con su mujer, sus hijas y sus amigos burgueses son tanto más tensas e interesantes que las partes de mafia, que son la parte floja y genérica del film. ¿Cuántas veces han visto a Ray Liotta de mafioso? La única novedad es ver a Ross de la serie Friends como su mano derecha, y su actuación consiste en usar bigote postizo. Otras participaciones igual de inexplicables y distractoras incluyen a James Franco como bolo.

El guión del escritor/director Ariel Vromen es algo inconsistente de a momentos, pero presenta un protagonista interesante y cuenta con la excelente participación de Shannon, que saca a flote la película por sobre sus defectos. No podrían haber elegido mejor actor. Ha hecho carrera con personajes patéticos con un profundo desprecio por sí mismos que sin embargo buscan engrandecerse con rudeza y machismo. El papel le cabe como un guante.

8.0

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