Juan Pablo Pugliese
30/09/2013 13:45

Tetsuo Lumière, el ganador del Festival de Mar de Plata por TL-2: La felicidad es una leyenda urbana (2009), encaró su proyecto más ambicioso y consiguió que Buscando la esfera del poder (2013) sea la mejor película que ha realizado hasta la fecha. Este director, que ha hecho del cine silente su marca personal, trae una cinta repleta de homenajes a las películas que lo moldearon como cineasta.

Buscando la esfera del poder

(2013)

La princesa Sayen escapa de las garras del Rey Xymox III con una esfera que dota de un poder innimaginable al ser que la posea. En su huida aterriza en Buenos Aires y no pasará mucho tiempo hasta que se cruce con Pedro, un empleado administrativo que ignora que es un extraterrestre que ha sido criado como un humano más. Ahora se verá inmerso en una lucha cósmica cuyo como principal escenario será la ciudad de Buenos Aires.

Que Tetsuo Lumière es uno de los cineastas más originales del circuito independiente no es ninguna novedad. TL-1 Mi reino por un platillo volador (2004) es un falso documental acerca de las peripecias de un director que quiere filmar una película sobre una invasión extraterrestre. Nominada a los premios Cóndor de Plata, se convirtió en una cinta de culto. Lumiére tuvo que esperar a estrenar la continuación para ser reconocido por su trabajo. TL-2: La felicidad es una leyenda urbana (2009) se alzó con el premio a Mejor Película en la 24º edición del festival mencionado.

Con coreografías diseñadas por el propio director que nada tienen que envidiarles a superproducciones hollywoodenses y efectos especiales que hacen de la falta de presupuesto su mejor arma, Lumiére se despachó con su mejor película hasta la fecha. La acción transcurre ante nuestros ojos y es un deleite verlo actuar en esta "comedia slapstick" mientras oímos los acordes de Beethoven, Chopin y Liszt de fondo. Este subgénero nacido a principios del siglo pasado, cuya traducción literal del inglés corresponde a "payasada", tenía a Buster Keaton como uno de los mejores exponentes. Las películas se componían de una sucesión de gags en los que el protagonista sufría todo tipo de golpes, caídas e infortunios, exagerados para el disfrute de los espectadores.

Lumiére demuestra su capacidad una vez más no sólo como director sino también como intérprete en este género que ha cautivado a miles de personas alrededor del mundo. Presenciaremos el ataque de naves extraterrestres y la batalla final entre dos robots que adquieren dimensiones descomunales, con el obelisco como escenario bélico. El director reinventa el género y no sólo los actores de carne y hueso harán sus pasos de comedia, también los objetos inanimados cobrarán vida y obstaculizarán el camino de nuestro héroe. Además, si bien los intérpretes no dirán ni una palabra, la película está repleta de efectos de sonido.

Buscando la esfera del poder es otra muestra del cine independiente hecho en nuestro país. Con la colaboración de otros directores, actores, guionistas ¡y hasta críticos! (hecho que queda documentado a través de diversos cameos) Lumiére nos entrega esta maravillosa película que tiene como mérito principal el de reinventar un género y sorprender un siglo después de su apogeo.

9.0

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