Ezequiel Obregón
19/04/2013 21:56

El documental de Andrés Di Tella y Darío Schvarzstein indaga en los procesos creativos de tres relevantes artistas plásticos mexicanos que, con distintas herramientas, dan cuenta de un estado del mundo contemporáneo.

Máquina de sueños

(2013)

El arte, además de producir formas de representación, nos permite conocer el mundo. A través del arte podemos emocionarnos e indagar en el medio que nos involucre. Los tres artistas que intervienen en Máquina de sueños (2013) ocupan un espacio central dentro del arte en la actualidad. Sin la voz de nadie que los interpele de forma directa, cada uno de ellos habla sobre su forma de percibir un elemento de la realidad proclive de ser intervenido artísticamente. Luego, una serie de nítidas imágenes acompañan el resultado de esa impresión concretada en la obra misma.

Este trabajo tiene la virtud de ser un documental sobre tres artistas (Pedro Reyes, Carlos Amorales y Minerva Cuevas) y ser más que eso. O, mejor aún, es un trabajo que supera a la suma de las partes. Con motivaciones distintas, cada uno de ellos permite esbozar en el espectador una imagen de la compleja sociedad mexicana, atravesada por la violencia en diferentes formas.

Las reflexiones de los artistas parecen, por momento, la de filósofos o sociólogos diseccionando el cuerpo social. No es llamativo que se fundan en el quehacer artístico, en secuencias en las que el pasaje de lo discursivo a lo performativo resulta sumamente fluido. Son, esencialmente, artistas conceptuales que pueden analizar no sólo lo que los rodea sino también cada uno de los pasos (selección de objetos, fotografías, etc.) con los que construyen sus obras.

Como se podrá apreciar, Máquina de sueños no es un documental de aspiraciones masivas pero sí es un inteligente trabajo, que con una construcción transparente y dialógica nos introduce en el mundo del arte y en las asociaciones que tiene éste con la vida en sociedad.

8.0

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