Lucía Agosta
06/03/2013 17:04

Con un relato que simula el falso documental, En la mira (End of watch, 2012) nos transporta a la cruda realidad que experimentan dos policías de Los Ángeles, que registran con una videocámara su trabajo, hecho que les traerá más de un problema.

En la mira

(2012)

Brian Taylor (Jake Gyllenhaal) y Mike Zavala (Michael Peña) son dos oficiales que más allá de ser compañeros son buenos amigos, y patrullan las calles de la ciudad mientras esperan a que el deber llame. Cuando Brian decide registrar el trabajo policial que realizan, se pondrá en evidencia el peligro que enfrentan a diario.

Al estar contada como una suerte de documental apócrifo, En la mira utiliza los recursos propios del género: mirada a cámara, cámara en mano y entrevistas. Generando un efecto realista para transportarnos con éxito a un mundo de corrupción e inseguridad al que ambos deben enfrentarse.

Es atractivo el manejo del tiempo que busca también ser realista, al trasladarnos a situaciones de pura adrenalina (junto a secuencias de persecución que se asemejan un poco a las experimentadas en videojuegos). También se muestran los tiempos muertos en el auto policial, cubiertos de conversaciones banales, que crean cierta distensión y ayudan a conocer con mayor profundidad a los dos oficiales y sus respectivas relaciones amorosas.

Por otro lado, como suele suceder en este tipo de documentales, surgen algunas contradicciones al encontrarnos ante secuencias en donde la cámara aparece de un modo forzado, solo para continuar manteniendo la coherencia en el relato. Esto lo vemos principalmente en las escenas en donde Brian no aparece y se utilizan nuevas formas para registrar los hechos, como a través de cámaras de seguridad o de un integrante del narcotráfico que decide filmar al resto del grupo de un modo completamente injustificado. Aquí además surge un problema de puntos de vista, ya que al estar contado todo desde la perspectiva de Brian, es equívoco incorporar escenas en donde este se encuentre ausente.

Al carecer de un argumento sólido, (ya que el objetivo central pasa justamente por el mero registro de lo que hacen Mike y Brian mientras patrullan) nos encontramos ante algunas secuencias que terminan resultando eternas, como sucede principalmente con la boda entre el protagonista y el deslucido personaje interpretado por Anna Kendrick. Y como no podía ser de otro modo, la figura del hispano se muestra estereotipada al extremo con un inglés españolizado al mejor estilo Penélope Cruz.

Sin el efecto de documental apócrifo mencionado, En la mira seguramente se hubiese convertido en otra película del género. Un ejemplo perfecto de cómo el modo de encarar un proyecto puede cambiar el rumbo de cualquier guión cinematográfico.

6.0

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