Emiliano Basile
18/01/2010 14:08

Amor sin escalas (Up in the Air, 2009), la nueva película de Jason Reitman (La joven vida de Juno), es una comedia romántica que expone las relaciones superficiales del nuevo milenio, como una nueva forma de vida, trayendo mas fracasos que beneficios a quienes las experimentan. La familia disfuncional vuelve a ser eje del relato al igual que en el anterior film del director canadiense.

Amor sin escalas

(2009)

En un papel distinto al que nos tiene acostumbrados, George Clooney interpreta a un viajero de una multinacional que se encarga de despedir gente para distintas empresas. Su lema para tan cruel trabajo es no llevar valija, o sea, no aferrarse a nada. En un viaje conocerá a una mujer que promete ser su alma gemela. A su vez, deberá viajar con una chica recién recibida que deberá aprender el oficio. Entre los tres formaran una extraña familia. Su mundo sin ataduras comienza a verse amenazado.

Las familias disfuncionales son tema de los últimos filmes de Jason Reitman. Si comparamos su anterior realización La joven vida de Juno (Juno, 2007) con Amor sin escalas (Up in the Air, 2009), hay nuevas relaciones entre las personas o, mejor dicho, diferentes maneras de relacionarse. Algo claro en La joven vida de Juno (con el embarazo prematuro de la adolescente y como ese hecho reestructuraba su familia) y confirmado en Amor sin escalas (Up in the Air, 2009).

Fantasía y realidad es lo que experimenta Ryan (George Clooney). Goza de su vida irreal, el tipo no tiene "los pies sobre la tierra" (por ello el título original es Up in the Air), cuestión que le permite no hechar raíces y disfrutar de los beneficios de ser un viajero con varias millas acumuladas. La frivolidad es la marca característica de sus relaciones "para llegar a ser élite hay que empezar siendo frívolo" dice en un momento. Pero el tipo tiene códigos y se opone a despedir gente vía chat cuando su jefe se lo propone. Aunque a lo que realmente el personaje de George Clooney se opone es a dejar de viajar y enfrentar su realidad.

El film construye la superficialidad de las relaciones que experimenta Ryan a través de su mirada. Los espacios y personas que conoce, son tantos en momentos tan fugaces, que no llega a generarle ninguna emoción al protagonista. El espectador, al igual que Ryan, ve a las diferentes personas que reaccionan frente al despido, pasar tan rápidamente unas y otras que no llegan a causarle remordimiento. Lo mismo sucede con los espacios, se superponen unos frente a otros con tanta velocidad que no dejan huella o recuerdo.

Mediante este recurso el director nos introduce en la vida de Ryan -personaje despreciable si los hay- simpatizando con él al comprenderlo. El tipo parece ser una víctima del sistema, hace lo que puede siendo una consecuencia más de las nuevas tecnologías. Internet con chat y el celular con los mensajes de texto, le aplicaron la frialdad con la que se maneja en sus relaciones.

De pronto, Ryan se ve envuelto en una relación amorosa con Alex (Vera Farmiga), una compañera de viajes, y cumpliendo el rol de padre consejero con Natalie (Anna Kendrick). Si bien al comienzo se encuentra molesto por la situación, rápidamente empieza a agradarle, fantaseando con ser parte de una familia, en sus palabras, aferrarse a algo.

Si bien hacia el final, el mensaje "normativo" se apodere del film poniendo las cosas en su lugar, Amor sin escalas (Up in the Air, 2009) no deja de ser una ácida e inteligente reflexión sobre quiénes somos culturalmente y en qué nos estamos convirtiendo.

8.0

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