Festival de Cannes 2026
Cannes 2026 presenta su Competencia Inmersiva: nueve obras exploran nuevas formas de narrar
El Festival de Cannes consolida una línea que comenzó a tomar forma en ediciones recientes: la expansión del lenguaje audiovisual hacia territorios donde la experiencia ya no se limita a la pantalla. La tercera edición de su Competencia Inmersiva, que se desarrollará en el Carlton Hotel, reúne nueve trabajos que cruzan realidad virtual, instalaciones y proyecciones a gran escala, en un intento por redefinir la relación entre relato y espectador.
La edición 2026 introduce un cambio técnico relevante. Por primera vez, las obras podrán ser experimentadas de manera colectiva por hasta 200 personas en simultáneo. Este desplazamiento no es menor: transforma el consumo individual típico de la realidad virtual en una práctica compartida, más cercana a la lógica del cine tradicional, aunque sin su estructura fija.
La selección incluye estrenos mundiales e internacionales que evidencian la diversidad geográfica y conceptual del campo inmersivo. Entre los títulos en competencia aparecen Gawd v. the People, dirigido por Yamil Rodriguez, Ivan Alejandro Diaz Cardenas y Stephen Henderson (Reino Unido); Katábasis, de Ugo Arsac (Francia); y Lúcido, de Vier (Portugal), que propone una exploración sensorial con elenco internacional.
También forman parte de la competencia Playing with Fire, de Pierre-Alain Giraud, con la participación de la pianista Yuja Wang (Reino Unido, Francia, Taiwán), y Red Planet 3009, de Mariano Leotta y Francesco Fiore (Italia), que desplaza la experiencia hacia un entorno de ciencia ficción.
Uno de los proyectos con mayor visibilidad es The Black Mirror Experience, inspirado en la marca Black Mirror, dirigido por David Bardos y Damià Ferràndiz, que traslada el universo de la serie a un formato interactivo. En paralelo, The Pirate Queen: No Safe Waters, de Eloise Singer, con Lucy Liu, introduce una narrativa centrada en la figura histórica y su reinterpretación en clave inmersiva.
La lista se completa con Voooooo---Peeeeee---, de Hyeunjoo Woo y Jiyun Park (Corea del Sur), y Yellowfin, de E del Mundo (Filipinas), que amplían el espectro estético de la competencia.
Más allá de los títulos, la selección funciona como un mapa de tensiones dentro del audiovisual contemporáneo. Por un lado, la búsqueda de nuevas herramientas narrativas; por otro, la necesidad de construir experiencias que mantengan un vínculo con el espectador en un entorno donde la atención se fragmenta. Cannes, en este contexto, no solo exhibe obras: ensaya un modelo posible para el futuro del cine expandido.