Nuevo espacio para el cine independiente en Buenos Aires
Sala Lúcida abre en el antiguo Teatro Cabildo y apuesta por el cine de autor y las narrativas inmersivas
En un escenario atravesado por la crisis de visibilidad del cine independiente y el reordenamiento de las políticas de fomento, Sala Lúcida inicia su actividad en la ciudad de Buenos Aires con una propuesta que articula exhibición, programación y formación. El espacio es impulsado por las productoras Pulpofilms y Seirenfilms, con trayectoria en el cruce entre cine, investigación, prácticas artísticas y experimentación tecnológica.
Ubicada en el antiguo Teatro Cabildo, en el barrio de Saavedra, la sala recupera un edificio con historia para transformarlo en una infraestructura adaptable al servicio de la creación contemporánea. La dirección es Cabildo 4740, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Sala Lúcida no se define como un cine convencional. El proyecto se estructura como un espacio flexible que integra producción, programación y formación en colaboración con instituciones culturales, festivales, universidades y espacios independientes.
En su desarrollo contará con tres áreas diferenciadas: Una sala de cine destinada a exhibiciones y estrenos, una sala inmersiva para experiencias de realidad virtual y narrativas expandidas y un escenario flexible para teatro, música y propuestas híbridas.
La apuesta es consolidar un dispositivo cultural capaz de adaptarse a distintos formatos y lenguajes, desde el cine de autor y el documental hasta prácticas escénicas y experiencias inmersivas.
El proyecto retoma una tradición del cine latinoamericano que entendió la exhibición como un acto social vinculado al debate y al pensamiento crítico. En esa línea, cada función busca activar instancias de diálogo entre las películas y los contextos sociales y culturales que las atraviesan.
En un contexto marcado por la homogeneización de la oferta audiovisual y el predominio de lógicas industriales, Sala Lúcida plantea una respuesta estructural: el cine necesita un espacio físico y una comunidad para desplegar su dimensión cultural. La sala se propone como un ámbito donde las obras no solo encuentran pantalla, sino también tiempo de conversación y construcción colectiva.
La programación incluirá cine de autor, documental y experimental, con curaduría internacional. A su vez, incorporará narrativas inmersivas y realidad virtual como lenguajes contemporáneos vinculados al campo independiente.
El objetivo es consolidar un hub regional de exhibición, debate y formación, que articule producción y pensamiento crítico en diálogo con la escena local e internacional.
Con esta apertura, Buenos Aires suma un nuevo espacio cultural orientado a fortalecer la circulación del cine independiente y las prácticas artísticas contemporáneas en un momento de transformación para el sector audiovisual argentino.