2025-07-04

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Crítica de “Almas Marcadas”: Nick Cassavetes en una excesiva explotación del drama romántico

Al igual que otras películas de este tipo, Almas Marcadas (Marked Men: Rule + Shaw, 2025) está basada en el libro Rule: A Marked Men Novel, escrito por Jay Crownover, el cual es la primera entrega de una saga juvenil. Aunque estas novelas no contienen elementos fantásticos ni nada por el estilo, presentan situaciones y conceptos idealizados sobre las relaciones sentimentales entre jóvenes adultos, mostrando circunstancias que en ocasiones exceden la realidad y están diseñadas para la romantización del público adolescente que consume este tipo de literatura. En esta adaptación, dicho patrón se sigue de manera fiel, exhibiendo situaciones incómodas junto con personajes tóxicos y estereotipados, acompañados de una romantización por parte del guion que resulta anticuada según los estándares actuales del cine juvenil.

Shaw Landon (Sydney Taylor) se enamora de Rule Archer (Chase Stokes) desde el primer momento en que lo conoce. A lo largo de los años, y gracias a su amistad con el hermano de Rule, Shaw se convierte en parte de la familia, pero nunca logra que él la vea de otra manera. Todo cambia una noche de fiesta y travesuras, cuando surge una posible relación entre ambos. Ahora deberán encontrar la manera de hacer funcionales sus diferencias.

Nick Cassavetes, en su rol como director, imprime su sello personal al añadir un tono extremadamente dramático, casi serio, que está presente a lo largo de todo el metraje. Este enfoque exagera las situaciones en un intento de dotar a la historia de un tono de seriedad y madurez, lo que no logra, pues no se ajusta al concepto inicial ni al desarrollo de la trama. A medida que avanza la película, se hace evidente que se estanca debido a la sobrecarga de drama y la falta de un respiro, apoyándose tanto en estos recursos que se pierden los momentos de alivio que podrían haber dado equilibrio. Los estereotipos, clichés y la escasa creatividad de Cassavetes al dirigir convierten la película en algo completamente anticuado, repitiendo los mismos recursos sin esforzarse por lograr una atmósfera realista ni por crear secuencias orgánicas.

Este estilo termina chocando incluso con el guion, que carece de coherencia y resulta plano, incapaz de desarrollar en profundidad las subtramas relacionadas con los personajes. En lugar de ello, estas subtramas se presentan como simples temas de conversación entre ellos, funcionando solo como puente para el desenlace final. El guion es, en general, flojo, intentando ser serio y adulto mediante largos silencios dramáticos que no logran ser efectivos, y diálogos que pretenden ser provocativos, pero solo generan vergüenza ajena.

Lo mismo ocurre con los protagonistas, cuya presentación resulta prometedora e intrigante al principio, pero a medida que avanza la película, se van desdibujando y transformando en personajes genéricos y superficiales, sin simpatía ni encanto, y completamente abandonados por un guion que no sabe cómo desarrollarlos.

Almas Marcadas es una película que aspira a mucho, buscando generar un aura dramática y rebelde al mezclar conflictos familiares y amorosos en una historia con un guion predecible que no tiene mucho que ofrecer. Exhibe conceptos estereotipados y desfasados que romantizan las relaciones tóxicas y la violencia, todo dentro de una producción de baja calidad, con actuaciones mediocres que parecen propias de un telefilme de presupuesto reducido. Definitivamente, es una película descuidada, que parece haber sido escrita por una inteligencia artificial, incapaz de crear una identidad propia y terminando por ser una más del montón.

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