Cine y memoria en la cuarta edición del festival
FIC.UBA 2026 homenajeó a Lucas Vignale con una proyección de sus trabajos en Cine Arte Cacodelphia
El Festival Internacional de Cine de la Universidad de Buenos Aires (FIC.UBA) realizó un homenaje a Lucas Vignale el lunes 5 de octubre en Cine Arte Cacodelphia. Con la sala llena, familiares, amigos y colegas acompañaron la proyección de sus trabajos y recordaron al realizador a través de las experiencias compartidas durante rodajes y proyectos.
La actividad formó parte de la cuarta edición del festival. Participaron Jorge Vignale, tío del cineasta; el actor y director Lorenzo “Toto” Ferro; el montajista Andrés Medina y el sonidista Martín García, entre otros colaboradores de su recorrido audiovisual.
“Estamos convencidos de que hubiera dado mucho más. Entonces hoy lo que queremos hacer desde el Festival es reconocer su talento”, expresó Marcelo Altmark, director artístico del FIC.UBA y director de la Carrera de Diseño de Imagen y Sonido de la UBA. Su intervención propuso volver a las películas como una forma de reencontrarse con Vignale y con el universo que construyó en ellas.
Lucas Vignale: de los videoclips a El tren fluvial
Nacido en Buenos Aires en 1997, Lucas Vignale desarrolló una trayectoria que conectó la música con el cine. Dirigió trabajos para artistas como Bizarrap, Duki, Nicki Nicole, J Balvin, Nathy Peluso, Trueno y Wos.
En paralelo, comenzó a realizar cortometrajes junto a Lorenzo Ferro. Esa colaboración continuó con El tren fluvial, su primer largometraje, que ambos codirigieron y coescribieron. La película tuvo su estreno mundial en la Berlinale 2026 y luego participó en otros festivales.
El programa del homenaje reunió La Pasión (2024), Diablo Suelto (2025), Mi gran noche (2026), Ilusión Supersport (2025), La vuelta de Gaspi (2025) y Camino a la velada (2025). La selección permitió recorrer distintas formas de su trabajo y poner en relación proyectos que habían surgido en contextos diferentes.
Lorenzo Ferro recordó los rodajes con Lucas Vignale
Antes de la proyección, Ferro reconstruyó los comienzos de su vínculo con Vignale. Sus recuerdos mostraron una forma de filmar en la que las ideas podían surgir de una imagen encontrada durante un viaje y convertirse en un rodaje casi de inmediato.
Así ocurrió con La Pasión, el primer corto que hicieron juntos. Según contó Ferro, Vignale vio un Cristo Redentor al costado de una ruta, detuvo el viaje y tomó una fotografía. Esa imagen fue el punto de partida de la película.
Con Mi gran noche, ambos intentaron trabajar a partir de una planificación previa. Escribieron el proyecto, pero el protagonista no se presentó al comenzar el rodaje. La ausencia los llevó a improvisar otra vez y a incorporar lo imprevisto al proceso.
“Los primeros tres trabajos que van a ver son una manera apasionada de improvisar y de abrazar la espontaneidad que a veces regala el cine”, señaló Ferro.
El actor también recordó el lugar del humor en la vida de su amigo. Su intervención invitó a que la proyección recuperara las risas y las situaciones que habían compartido, junto con el dolor por su muerte.
Un homenaje atravesado por la memoria y el trabajo compartido
Jorge Vignale habló de la pérdida de su sobrino y del orgullo por lo que había realizado. También destacó una enseñanza que encontraba en su manera de encarar los proyectos: el compromiso con aquello que quería hacer.
“Lucas no hacía nada sin pasión. Le ponía pasión a todo lo que hacía. Eso me lo transmitió”, sostuvo.
A través de las películas y de los testimonios, el homenaje del FIC.UBA a Lucas Vignale recuperó tanto su trayectoria como los vínculos que hicieron posible su trabajo. Las anécdotas sobre ideas, decisiones e imprevistos de los rodajes permitieron acercarse a un cine construido con otros, donde la amistad y la improvisación formaban parte del proceso de creación.