Salas
Crítica de “Guardianes del Museo 2: Los Tesoros de Egipto”: Animales sueltos en Egipto
La trama de Guardianes del Museo 2 (2026) ocurre dos años después de los sucesos de la primera película. El ratón Maurice (voz en ruso de Diomid Vinogradov) anhela vivir nuevas aventuras para ser reconocido, mientras que los gatos Vincent (voz en ruso de Roman Kurtsyn) y Cleopatra (voz en ruso de Darya Blokhina) han estado ocupados con sus dos hijos, unos gatitos inquietos llamados Mona (voz en ruso de Irina Kireeva) y Leo (voz en ruso de Diomid Vinogradov).
Su vida rutinaria se interrumpe cuando Maurice, junto con Leo y Mona, encuentra un antiguo pergamino egipcio que cuenta la historia de un genio de la lámpara capaz de cumplir un deseo y que se encuentra escondido en las pirámides. Por eso, todos viajan rumbo a Egipto con la esperanza de que sus anhelos personales se hagan realidad.
El largometraje tiene el problema de no desarrollar a sus protagonistas a medida que avanza la historia. Al principio se establecen los propósitos de cada personaje para viajar a Egipto en búsqueda del genio, pero estos terminan cambiando sus objetivos sin que exista una explicación clara. La antagonista también sufre de este problema, ya que nunca queda del todo claro cuál es su verdadero objetivo y termina pareciendo un agregado de último momento por parte de los guionistas para sumar un nuevo obstáculo que los protagonistas deben superar.
La animación, aunque tiene su encanto, carece de calidad. Los movimientos son lentos y toscos y, en algunos momentos, los personajes aparecen de un lugar a otro dentro de una misma escena sin mostrar el recorrido que tuvieron que realizar para llegar hasta allí. Esto afecta la fluidez de la narración y evidencia algunas limitaciones técnicas que terminan restándole atractivo visual a la propuesta.
Sin embargo, la película desarrolla un mensaje sobre la amistad que puede resultar valioso para los más chicos, al mostrar que lo más importante de una aventura no son los deseos ni los tesoros, sino los amigos con quienes se comparte esa experiencia y gracias a quienes es posible afrontar los peligros.
Guardianes del Museo 2: Los Tesoros de Egipto termina decepcionando al no profundizar en las motivaciones de sus personajes y presentar una animación deficiente, aunque conserva una moraleja sobre la amistad que puede resultar atractiva para el público infantil.