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“Shroud”: el terror sobrenatural se cruza con la inmigración filipina en el Japón contemporáneo
El cine de terror vuelve a encontrar en los conflictos sociales un territorio para construir sus amenazas. Shroud, largometraje escrito y dirigido por Dario Caamaño y John Cairns, propone un relato ambientado en el Japón contemporáneo en el que la inmigración, la marginalidad económica y el crimen terminan abriendo paso a lo sobrenatural.
Producida por Mai Kojima y Keiko Oiki a través de Lantis K.K., la película tiene una duración aproximada de 90 minutos y fue filmada en Tokio, Chiba y Saitama. Se trata de una producción independiente realizada durante 2026 y actualmente se encuentra en postproducción.
¿De qué trata “Shroud”?
La historia sigue a Riza, una cuidadora filipina atormentada por una serie de premoniciones. Su vida cambia cuando su hermano se involucra junto a un viejo amigo en un plan para traicionar a un mafioso dedicado a saquear las casas de personas recientemente fallecidas.
El robo desencadena una amenaza que excede al mundo criminal: los protagonistas despiertan a una criatura antigua que se alimenta de quienes han sido olvidados y comienza a someter a los vivos.
A partir de esa premisa, Shroud combina los códigos del terror sobrenatural con un contexto social reconocible. La película se concentra principalmente en migrantes filipinos que, atravesados por dificultades económicas, terminan involucrados en el robo de viviendas pertenecientes a personas que acaban de morir.
El recorrido del relato parte entonces de un conflicto económico para avanzar hacia el horror. El aislamiento, la precariedad y la invisibilidad de determinados sectores de la población migrante funcionan como parte de una estructura dramática en la que lo sobrenatural aparece como consecuencia de decisiones tomadas bajo presión.
Un Japón fuera de la postal turística
Uno de los ejes de Shroud pasa por construir una representación de Japón alejada de las imágenes asociadas habitualmente con el turismo. Para eso, la producción trabajó con locaciones reales y efectos prácticos, poniendo el foco en trabajadores nocturnos, zonas periféricas, viviendas vacías y personajes que intentan encontrar un espacio dentro del sistema japonés.
La decisión también atraviesa la propia producción. El rodaje se extendió durante 18 días, seis de ellos en una casa con más de 120 años de antigüedad situada en las afueras de Saitama. El equipo estuvo integrado por profesionales procedentes de doce países.
El director de fotografía Arturo Marinho viajó desde Argentina y permaneció dos meses en Japón para realizar el scouting y participar del rodaje. La producción también informó que no utilizó inteligencia artificial para generar materiales de referencia ni durante las diferentes etapas del proceso creativo.
Stefanie Akashi encabeza el elenco de “Shroud”
El reparto está encabezado por Stefanie Akashi como Riza, acompañada por Grisky Dela Merced como Jacob, Jon Sabay como Ruwan, Kouichi Hayashi como Takashi, Bradley Zoka como Oleg y Jesse Ming Feii como Chao.
Akashi, también mencionada en la información de producción como Stefanie Arianne, participó anteriormente en Plan 75, película que recibió una Mención Especial de la Caméra d’Or en el Festival de Cannes. Por ese trabajo, la actriz obtuvo el premio a Mejor Actriz de Reparto en el Festival Internacional de Cine de Malasia de 2023.
Detrás de cámara, además de Marinho, participan Karl Doyle en fotografía e iluminación, Pepe Paladini en maquillaje y efectos especiales, Constanza M. Prado Diez y Sophie Abenova en arte y vestuario, Paula Rupolo en montaje, Florencia González Rogani y Fernando Rivero en sonido, Julian Abreu en efectos visuales y Laura Larrosa en color.
Dario Caamaño y John Cairns, los directores de “Shroud”
Shroud representa el primer largometraje como director de Dario Caamaño, quien trabaja desde hace más de dos décadas en cine y televisión como colorista y editor. En 2024 dirigió en Japón el cortometraje Last Cigarette, antes de asociarse con Cairns para este proyecto.
John Cairns, por su parte, desarrolla desde hace años su trabajo alrededor del cine de terror. Su largometraje Schoolgirl Apocalypse formó parte de festivales como Fantasia y BIFAN. Radicado en Tokio desde hace más de veinte años, en Shroud traslada esa exploración del género hacia zonas menos representadas de la capital japonesa.
La película utiliza principalmente el inglés, aunque incorpora diálogos en tagalo, japonés, chino y nepalés, reforzando el carácter multicultural de una historia construida alrededor de comunidades migrantes.