2026-08-21

Arte y diseño de producción

Walter Cornás y Juan Cavia: los creadores del universo visual de “Moria”

Antes de que Sofía Gala Castiglione, Griselda Siciliani o Cecilia Roth digan una sola línea de diálogo en Moria, la serie ya empezó a contar una historia. Está en los vestuarios, los interiores, los camarines, los escenarios y los objetos que atraviesan seis décadas de la vida de Moria Casán y, al mismo tiempo, distintas etapas de la cultura popular argentina.

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Detrás de esa construcción se encuentran Walter Cornás y Juan Cavia, responsables del estudio de dirección de arte y diseño de producción Cornás / Cavia, una dupla con más de veinte años de trabajo conjunto en cine, televisión, publicidad y videoclips.

Su participación en Moria vuelve a poner en primer plano un aspecto del audiovisual que muchas veces permanece fuera de la conversación: el diseño de producción no funciona como decoración de una historia, sino como una de las herramientas que permiten narrarla.

Construir a Moria sin copiar a Moria

Creada y dirigida por Javier Van de Couter para Netflix y estrenada el 14 de agosto, Moria propone recorrer diferentes momentos de la vida de Casán a través de las interpretaciones de Sofía Gala Castiglione, Griselda Siciliani y Cecilia Roth.

Para Cornás y Cavia, el proyecto planteó un problema particular. No se trataba solamente de reconstruir diferentes décadas de la Argentina, sino de diseñar visualmente el recorrido de una figura viva cuya imagen pública ya constituye, por sí misma, un sistema estético.

Moria Casán atravesó televisión, teatro de revista, cine, escenarios, camarines y estudios televisivos mientras construía una identidad basada en la transformación permanente de su propia imagen. Reproducir literalmente ese universo podía convertir la serie en una sucesión de reconstrucciones de época. La decisión fue otra: tomar elementos reconocibles y convertirlos en un lenguaje propio.

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Por eso, el diseño de producción de Moria no persigue un realismo histórico estricto. El glam, el kitsch, el brillo, la teatralidad y el exceso funcionan como recursos narrativos. Los espacios no se limitan a señalar en qué década ocurre una escena: también participan de la construcción del personaje.

El desafío pasa entonces por encontrar un equilibrio entre memoria y ficción. Hay épocas que deben ser reconocibles, pero también una puesta en escena que necesita sostener una identidad visual durante toda la serie.

La dirección de arte también cuenta

En una producción que recorre seis décadas, cada espacio plantea decisiones sobre arquitectura, mobiliario, materiales, objetos, texturas, gráfica y vestuario. Nada funciona de manera aislada. Una habitación, un camarín o un escenario pueden aportar información sobre el personaje antes de que aparezca una palabra.

Juan Cavia sintetiza esa lógica de trabajo: “El trabajo del diseño de producción y la dirección de arte no consiste simplemente en ‘hacer que una escena se vea bien’, sino en diseñar y construir un contexto que acompañe la narrativa, que vuelva ese universo creíble. Pero el desafío no es solo diseñarlo, también es producirlo en tiempo, forma y dentro de un presupuesto”.

La definición permite entender una parte del oficio que suele quedar oculta detrás de la imagen terminada. Diseñar un universo implica imaginarlo, pero también resolver cómo construirlo. Cada decisión estética está atravesada por tiempos de rodaje, disponibilidad de locaciones, materiales, equipos y presupuesto.

En Moria, además, existe otra tensión: la memoria visual del espectador. Buena parte del público conoce los programas de televisión, las fotografías, los vestuarios y las distintas imágenes que Casán construyó a lo largo de su carrera. La dirección de arte trabaja entonces sobre un archivo compartido, aunque sin quedar sometida a él.

La pregunta deja de ser únicamente cómo era determinada época y pasa a ser cómo contar esa época desde el universo de Moria Casán.

Más de veinte años construyendo universos

Moria también permite observar el recorrido de Cornás / Cavia dentro de la producción audiovisual argentina. Walter Cornás y Juan Cavia trabajan juntos desde hace más de dos décadas y desarrollaron una trayectoria que cruza cine, series, publicidad y videoclips.

Durante 2026, la dupla participa del estreno de tres series: Moria, Futuro desierto y Gutiérrez is main naim, tres proyectos que se mueven entre la biografía, la ciencia ficción y la comedia y que exigen sistemas visuales diferentes.

En Futuro desierto, dirigida por Lucía y Nicolás Puenzo, están a cargo del diseño de producción. También realizan esa tarea en Gutiérrez is main naim, dirigida por Jesús Braceras.

Uno de sus antecedentes recientes es Ringo: Gloria y muerte, la miniserie centrada en la figura del boxeador argentino Oscar “Ringo” Bonavena. Allí estuvieron a cargo de la dirección de arte, trabajo por el que recibieron el Premio Cóndor de Plata a Mejor Dirección de Arte.

Su filmografía también incluye Hoy se arregla el mundo (2020), dirigida por Ariel Winograd; Yo soy así, Tita de Buenos Aires (2017), biopic sobre Tita Merello dirigido por Teresa Costantini; y Desearás (2017), de Diego Kaplan.

En El secreto de sus ojos (2009), dirigida por Juan José Campanella y ganadora del Oscar a Mejor Película Extranjera en 2010, participaron desde el área de escenografía.

A ese recorrido se suma el trabajo en publicidad y videoclips para artistas como Milo J, Gustavo Cerati, Fito Páez, Miranda!, Andrés Calamaro, Maná y Calle 13, experiencias que ampliaron un campo de trabajo donde conviven códigos procedentes del cine, la música, la televisión y la cultura visual.

Seis décadas desde los espacios

El trabajo de Cornás / Cavia en Moria permite pensar la biografía audiovisual desde otro lugar. Una vida no se reconstruye solamente mediante acontecimientos, fechas o diálogos. También puede narrarse a través de una habitación, un espejo de camarín, un escenario, una textura o la relación entre un cuerpo y el espacio que ocupa.

En el caso de Moria Casán, esa dimensión adquiere otro sentido porque su trayectoria está vinculada con la construcción de una imagen pública. Su historia personal se cruza con transformaciones de la televisión, el teatro, el espectáculo y los modos de representación de la cultura argentina.

Allí aparece una de las claves del diseño de producción de la serie: no reproducir seis décadas como si fueran piezas de museo, sino interpretarlas desde una figura que hizo de la puesta en escena parte de su identidad.

Antes del diálogo está el espacio. Antes de que el personaje explique quién es, hay una imagen que empieza a construirlo. En Moria, buena parte de esa narración comienza precisamente allí.

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