¿De qué manera los celulares están cambiando la vida social?
Los planes móviles siguen sin estar al alcance de todos
Conviene resaltar que este crecimiento en la conectividad no está siendo uniforme. En México sigue habiendo una gran desigualdad en el acceso a la telefonía móvil entre las áreas urbanas y las zonas rurales, mientras que países como Cuba tienen los planes de telefonía más caros de Latinoamérica, lo que realmente dificulta el acceso a las comunicaciones celulares por parte de una población con uno de los salarios promedio más bajos de la región.
La colonia de emigrantes latinoamericanos en Estados Unidos resulta de gran ayuda para sus familiares en sus respectivos países gracias a sus recargas internacionales. Con plataformas como BOSS Revolution pueden recargar celular a Cuba, a México o a Nicaragua, lo que les resulta mucho más económico en comparación con su mayor poder adquisitivo al ganar su salario en dólares, y les permite mantenerse en contacto con sus familiares y amigos.
Mayor conectividad entre los seres queridos
Como en muchas otras regiones del mundo, las redes sociales están cambiando la forma en que las personas en América Latina se mantienen en contacto con sus seres queridos. Facebook, Instagram, y aplicaciones de mensajería permiten una conectividad digital que está revolucionando el modo en que se establecen y mantienen relaciones sociales en el continente.
Además, estas apps de mensajería suponen un considerable ahorro con respecto a los sistemas de envío de mensajes SMS que se venían empleando durante las décadas anteriores. Estos sistemas con frecuencia cobraban por cada SMS enviado, lo que dificultaba el acceso a las comunicaciones y limitaba mucho el contenido de cada conversación digital. Ahora, en cambio, se paga por gigabyte, con lo que el flujo de mensajes puede ser mucho mayor.
Apps de citas para todos los gustos
También estamos asistiendo a un incremento en el uso de las aplicaciones de citas, desde Tinder o Badoo hasta Grindr o Wapa para la comunidad LGBTI+. Estas plataformas para buscar pareja tienen un uso cada vez más extendido en América Latina y permiten a muchas personas encontrar pareja no solo en su propia ciudad, sino también en otros rincones del país, estableciendo diversos filtros de búsqueda.
La posibilidad de encontrar pareja en otras partes de un país favorece la movilidad interna, lo que a su vez hace que los familiares y las amistades de quienes cambian de ciudad pasen a estar más repartidos por la geografía latinoamericana. Esto a su vez refuerza el uso de la telefonía móvil para mantenerse en contacto con esos seres queridos, que pasan estar a kilómetros a distancia y con quienes resulta más difícil pasar el tiempo de forma física.
Más conexiones con el exterior
Contar con un acceso a internet flexible y en el bolsillo fue durante muchos años un sueño que parecía inalcanzable, pero ahora que los latinoamericanos están conectados a todas horas se extienden como nunca sus posibilidades sociales. La nueva conectividad facilita el establecimiento de contactos en el exterior del país, comenzando por los propios familiares y amigos que emigraron a los Estados Unidos o a Canadá y están haciendo sus vidas allá.
Esta comunicación fluida puede ser la base de múltiples procesos de emigración, planificando con antelación el viaje, y contando con el apoyo de conocidos en el país de destino. En este sentido existen numerosos grupos de Facebook de emigrantes latinoamericanos donde se responde todo tipo de dudas, desde dónde encontrar alojamiento hasta cuánto cuesta el transporte público o dónde encontrar trabajo.
Menos privacidad y mayor exposición digital
El despliegue de las redes sociales, sin embargo, también trae nuevos problemas que antes no tenían lugar. Uno de los principales es el deterioro de la privacidad, motivado sobre todo por los contenidos publicados en plataformas como Facebook o Instagram. Poco a poco, más y más aspectos de las vidas de la gente están pasando a ser de dominio público, lo que no siempre tiene efectos positivos en su día a día.
La manera de remediar esto pasa por establecer controles más estrictos sobre el acceso a los contenidos online, por ejemplo determinando que solo puedan ver las publicaciones las personas que se hayan añadido a la lista de contactos. Aunque la privacidad de los usuarios seguirá estando expuesta, el nivel de exposición será bastante menor que el de los perfiles de acceso público, lo que limita las consecuencias de este problema.
Conectados las 24 horas del día
Las redes sociales y las aplicaciones de mensajería tienden a estimular a los usuarios para que sigan conectados a ellas a todas horas. El continuo flujo de notificaciones hace que resulte mucho más estimulante usar el celular, y cada nueva alerta atrae su atención para ver qué hay de nuevo. ¿Se trata de un nuevo mensaje? ¿Un contacto publicó una nueva foto? Esta atención continua está cambiando el modo en que interactuamos con los demás.
Las consecuencias de estos son muy diversas. Por una parte, puede conducir a alteraciones en los patrones de sueño, sobre todo entre quienes optan por seguir conectados hasta altas horas de la madrugada. Por otra, puede favorecer las distracciones en el trabajo o en los estudios, así que conviene aprender a gestionar las apps de mensajería y las redes sociales con un cierto equilibrio para que no afecten negativamente a la vida diaria.
Sea como sea, lo que está claro es que una mayor conectividad digital permite a cada quien estar más en contacto con sus seres queridos, conocer a gente nueva, y mantener una vida social más diversa. Si bien las nuevas tecnologías presentan algunas dificultades, a grandes rasgos se puede considerar que las oportunidades que ofrecen a sus usuarios son aún mayores. Todo es cuestión de emplearlas con responsabilidad.