2014-12-26
Nicolas Cage y el apocalipsis bíblico
El Apocalipsis
Ray Steele (Nicolas Cage) es un piloto de avión alejado de su familia y a punto de acostarse con una joven y bella azafata. Como buen pecador que es, esconde su anillo de matrimonio y miente a su hija (Cassi Thomson) cuando va a buscarlo al aeropuerto. Un buen día millones de personas desaparecen literalmente en un evento llamado El Rapto (una profecía bíblica). Su mujer, que se volvió fanática religiosa (Lea Thompson, la madre de Michael Fox en Volver al futuro), lo había anunciado: se viene el apocalipsis escrito en La Biblia. El infierno se desata en la tierra con los que quedan (aquellos que no creen en Dios), mientras que el piloto que interpreta Nicolas Cage está en pleno vuelo y deberá aterrizar forzosamente su avión.La película está basada en la serie de libros co-escritos por Jerry B. Jenkins y Tim LaHaye, con base en la Biblia y es realizada por Stoney Lago Entretenimiento (LES), una productora de cine creada por el CEO Paul Lalonde, centrada en la producción de films de temática religiosa de gran presupuesto (El Apocalipsis costó 17 millones de dólares).Este film, remake de otro del año 2000, intenta sumarse a las bíblicas Noé (Noah), Hijo de Dios (Son of Gods) y Exodo: DIoses y Reyes (Exodus), pero queda tambaleando en su elemental y brutalmente explícito discurso, mediante una evidente clase B que arrastra una puesta esquemática, escenas mal filmadas, pésimos efectos especiales y actuaciones espantosas. La idea de infierno anclado en la sociedad de consumo, con personas saqueando electrodomésticos, es tan grotesca como cualquier imagen de caos que pueda verse en la señal de cable TN. En fin, la cuestión es que uno puede ver películas buenas, regulares o malas, y El Apocalipsis no entra en ninguna de las categorías: es una película imposible, de esas que pegan la vuelta. Es tan extremadamente explícito todo lo que se ve y sucede (reforzando un mensaje que ya había quedado clarísimo), que uno empieza a disfrutarlo esperando que se presente una situación aún más desopilante hacia el final. Los encuadres cargados de cruces, la figura del enano malvado, la música redentora sobre el final (y no nos olvidemos de las canciones), son algunas de las infinidades de elementos que subestiman profundamente a un espectador que, si llegó hasta el final, quedará al menos atónito.Aclaración: quien espere ver un film de Nicolas Cage como héroe de acción olvídese de esta película. Quienes estén acostumbrados al cine catástrofe post 2001, sombrío y desolador, encontrará en El Apocalipsis una excepción tremendamente divertida, y no por ser una comedia, sino por lo descabellado de su propuesta.
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