Juan Manuel Florentin
24/11/2020 22:14

Desde el primer minuto y sin vueltas, se da inicio al conflicto desarrollado durante los 84 minutos de duración con originalidad y precisión. Desde la transformación de un habitación en un escenario donde el drama se refleja en cada imagen, hasta la calidad excepcional en las actuaciones de los protagonistas. Ambas decisiones trabajan en conjunto en este gran trabajo del director Carlos Sorín, producido por Netflix, basado en hechos reales.

El cuaderno de Tomy

(2020)

María Vázquez (Valeria Bertuccelli) es una paciente con cáncer y tras una larga lucha para combatir la enfermedad, queda internada en un hospital. Como respuesta al diagnóstico realizado por el doctor (Mauricio Dayub), decide escribir un cuaderno para su hijo Tomy de 3 años. Acompañada por su esposo (Esteban Lamothe) y sus amigas, el uso de Twitter la convierte en una celebridad.

La transformación de Valeria Bertuccelli para el personaje de María se destaca por sobre el resto del trabajo. El cambio físico combinado con una excelente actuación genera la verosimilitud necesaria para caer en manos de una gran película y rendirse a sus pies. El dúo entre Bertuccelli y Lamothe, cuyo nivel de preocupación y estrés parecen sentarle bien, está muy bien trabajado.

El desafío de transformar un mismo espacio y explotar cada rincón, está aprobado. Con distintos recursos que acompañan a los personajes, con escenas de miradas donde el silencio lo dice todo y una forma de contar muy particular, ya que no es solo la voz en off sino también flashbacks combinados con una historia que se escribe para un futuro que conocemos.

9.0

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