Juan Pablo Russo
10/11/2020 13:11

La película guatemalteca José (2018), dirigida por el chino y ciudadano estadounidense en la actualidad Li Cheng, ganadora del Queer Lion en el Festival de Cine de Venecia, que puede verse dentro de la programación del Festival Asterisco, narra la historia de un amor prohibido en un ambiente dominado por el fanatismo religioso, el machismo, la violencia y la homofobia.

José

(2018)

El personaje central de la historia no es otro que José (el magnético Enrique Salanic), un muchacho de 19 años que vive con su madre, una vendedora de sándwiches en la calle cuya vida está dedicada a la religión y al menor de sus hijos. José trabaja en una casa de comidas rápidas vendiendo entre los autos que estacionan en la calle, mientras busca relaciones ocasionales con otros hombres en apps de citas a los que no vuelve a ver. Pero un día conoce a Luis, un migrante de la costa rural del Caribe, con el que vive una relación tan intensa que lo sacará de su zona de confort y lo arrastrará a experimentar sensaciones que nunca antes había imaginado vivir.

José aborda un abanico de tópicos que van desde el amor a través de sus diferentes formas, la perdida, las relaciones tóxicas, la igualdad de oportunidades, la búsqueda de la identidad, la intolerancia, los mandatos familiares y sociales, el arraigo, la no aceptación de lo diferente, y el rol de familia en un país como Guatemala donde, como en muchos de la región, el conservadurismo y las estructuras patriarcales resultan inamovibles y la religión, tanto católica como evangélica, es la más poderosa de las instituciones.

Lejos de lugares comunes y algunos estereotipos, José es una película de iniciación sensible y honesta, que evita regodearse en la miseria latinoamericana, para centrarse en el interior de sus personajes, sin por eso evitar adentrarse en las entrañas de una sociedad con problemáticas tan complejas (política, violencia, pobreza) como estructurales.

7.0

Comentarios