Benjamín Harguindey
22/04/2014 13:37

Cuando Sony reinició la franquicia de Spider-Man apenas 5 años luego de que Sam Raimi dirigiera su famosa trilogía, la gente se preguntó: ¿ya? Ocurre que si Sony no estrena una nueva película de Spider-Man al menos cada 5 años, los derechos de autor regresan al tambo multimillonario de Marvel Studios y Sony se queda sin su vaca lechera. Esto resultó en la somera El sorprendente Hombre Araña (The Amazing Spider-Man, 2012). ¿Es la secuela mejor?

El Sorprendente Hombre Araña 2: La venganza de Electro

(2014)

La vida de Peter Parker (Andrew Garfield) ha mejorado desde la primera entrega, y nos lo encontramos persiguiendo un villano a lo James Bond al comienzo de la película, con la policía de su lado y toda la población de Nueva York vitoreando al superhéroe. ¡El joven, inteligente y apuesto “perdedor” ahora es popular! Pero continúa atormentado por los fantasmas de dos figuras paternas: la de su padre, quien le abandonó inexplicablemente de niño, y la del padre de su novia Gwen (Emma Stone), quien con sus últimas palabras le pidió que dejara de verla para no ponerla en peligro.

Ambos conflictos recibieron resoluciones falsas en la primera película, y ambos continúan extendiéndose a lo largo de la segunda, que no cuenta con demasiadas sorpresas ni hace nada demasiado diferente. Peter ha de redescubrir la verdad acerca de su padre y la fórmula arácnida que le costó la vida, mientras que sale, corta, sale y vuelve a cortar con su novia.

En el meollo de la trama se encuentra Oscorp, una corporación que domina completamente la vida de Peter. Su padre trabajaba en Oscorp, el amigo de su padre trabajaba en Oscorp, su novia trabaja en Oscorp, su mejor amigo es el dueño de Oscorp y sus dos nuevos enemigos, Electro y Duende Verde, son manufacturados accidentalmente en Oscorp. Oscorp es como Sony, hace de todo y está en todos lados. Mientras tanto nuestro héroe recalcadamente usa computadora, cámara, celular y auriculares marca Sony. No salgan de casa sin ellos, chicos.

En fin, ¿qué tal los nuevos villanos? Max Dillon (Jamie Foxx) es un tímido ingeniero eléctrico que desarrolla una absurda obsesión con Spider-Man luego de que éste le salva la vida, pero un ridículo accidente con unas anguilas eléctricas lo transforma en el azulado Electro y le da el poder de absorber y conducir corriente. Cómo y por qué se enemista con Spider-Man es todavía más bobo. Por otra parte tenemos a Harry Osborn (Dane DeHaan), que tiene un buen motivo para ir tras de Peter, pero se resuelve antes de confrontarlo, lo cual nos deja con una extraña pelea que no le sirve a nadie pero se ve muy bien.

La gran duda es, ¿es la secuela mejor? Garfield y Stone forman un dúo cómico bastante tierno (cuando no están peleando). Y de hecho el epónimo superhéroe se parece mucho más a la idea platónica de un Spider-Man torpe y chistoso que no se toma ni a él ni a sus enemigos demasiado en serio. Las situaciones humorísticas en las que nuestro enmascarado héroe se mete en la vía pública o camino a casa parecen sacadas de Kick-Ass. Y los combates aéreos siguen siendo espectaculares, con o sin 3D.

El Sorprendente Hombre Araña 2: La venganza de Electro (The Amazing Spider-Man 2, 2014) no se juega por nada nuevo (o increíble, o sorprendente) pero reafirma la vieja fórmula con la sólida dirección de Marc Webb y un par de protagónicos que se los ve infinitamente más cómodos en sus papeles. Es además mucho más divertida que la primera, en gran parte porque ya no se toma a sí misma tan en serio y la serie por fin parece estar evolucionando hacia otra dirección que la trilogía original. Pero la historia – larga, hueca y reiterativa – no vale la tinta de una entrada de cine.

6.0

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