Juan Pablo Russo
01/08/2009 21:46

Desmitificar el prejuicio de ir al cine a ver una película que dura exactamente 4 horas no resulta tarea fácil, más si esa película no resulta un estreno comercial y aún si se trata de una película argentina. Pero por suerte, si usted es un espectador ávido a las experiencias extremas y decide ver Historias Extraordinarias de Mariano Llinás (Balnearios); se sorprenderá ante una película con mayúsculas donde el tiempo es superado por el relato.

Historias Extraordinarias

(2008)

Historias Extraordinarias está estructurada en 3 actos de 80 minutos cada uno y 18 capítulos totales para contar 3 historias que suceden alternadamente entre sí. La historia de X, de H y de Y; tres hombres comunes y corrientes cuyas vidas serán modificadas por diferentes hechos fortuitos, los cuales, a su vez, generarán nuevas historias.

Mariano Llinás es, sin duda, uno de los más grandes directores que ha dado el Nuevo Cine Argentino en los últimos tiempos, su forma de romper con los convencionalismos establecidos sin caer en lo estereotipado es digno de mencionar, como así también la utilización de los más variados recursos cinematográficos a la hora de narrar una historia en la que casi no hay diálogos (desde planos secuencia hasta  narración a través de fotos).  

Historias Extraordinarias está relatada por tres voces over, la de Juan Minujin y Daniel Hendler acompañados en un tramo por la de Verónica Llinas, rompiendo de esta manera con los cánones determinantes del cine de ficción, en donde el diálogo debe primar por sobre el relato. Las historias están contadas como si se trataran de cuentos pero con un dinamismo superior a que si fueran dialogadas.

Otro de los aciertos, entre los muchos imposibles de describir en una carilla, es la utilización de los puntos de vista entre los protagonistas y el espectador. Muchas veces uno ve lo que el otro no o viceversa. Esto puede apreciarse en el asesinato de la primera escena (cámara inmóvil, capturado desde la profundidad de campo en la que el espectador apenas puede visualizar lo ocurrido), situación que se irá resolviendo cuando en secuencias subsiguientes el director vaya acercando la cámara o creando la misma escena desde los diferentes personajes involucrados.

La utilización de la banda de sonido compuesta por Gabriel Chwojnik es un paseo melódico a través de los géneros: desde el spaghetti western hasta el melodrama, desde el policial hasta la comedia rosa, que proveen al filme de cierto lirismo melancólico ante lo que se ve y se escucha.

No cabe la menor duda de que Historias Extraordinarias es una de las más grandes películas que ha dado el Nuevo Cine Argentino en mucho tiempo, una obra con mayúsculas, realizada casi de manera independiente pero con un talento increíble, que después de mucho tiempo nos hace pensar en que todavía hay una generación de cineastas con ganas de contar historias (extraordinarias). No se la pierda, por favor!!!!

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