Miércoles a domingo en el Multitabaris Comafi

“Made in Lanús”: un emotivo retrato de la argentinidad con pinceladas de Ajaka, Dopazo, Meloni y Solda

La nueva versión del clásico teatral escrito por Nelly Fernández Tiscornia cuenta con la dirección de Luis Brandoni. En un intervalo entre funciones, EscribiendoCine dialogó con el elenco de la exitosa puesta escénica.

“Made in Lanús”: un emotivo retrato de la argentinidad con pinceladas de Ajaka, Dopazo, Meloni y Solda
martes 04 de junio de 2024

Tal como afirma la popular premisa, el teatro es un hecho vivo, que implica que los artistas y los espectadores transitan juntos una experiencia única e irrepetible, en un auténtico 'aquí y ahora'. Cada función, de miércoles a domingo, Made in Lanús da cátedra de este principio en el Multitabaris Comafi. Al ingresar, el público se olvida que está en una sala porteña en el 2024 y viaja emocional y mentalmente hacia el partido bonaerense a mediados de la década de 1980. Para ello, los presentes ponen en pausa sus vidas contemporáneas, silencian sus celulares y acompañan a cuatro pintorescos personajes en sus diversas circunstancias. Escuchan y observan sus anhelos, conflictos, pensamientos y sentimientos, perciben sus lágrimas y sonrisas, pero, sobre todo, reflexionan y son partícipes de la narración de un pedazo de la historia argentina y su gente.

La presente versión del texto teatral de Nelly Fernández Tiscornia, dirigida por Luis Brandoni, cuenta con las actuaciones de Alberto Ajaka, Cecilia Dopazo, Esteban Meloni y Malena Solda. Cabe recordar que la primera presentación escénica fue en 1986, protagonizada por Brandoni, Marta Bianchi, Leonor Manso y Patricio Contreras, con la dirección de Jorge Palaz. Y, un año después, se estrenó en pantalla grande la adaptación cinematográfica, bajo el título Made in Argentina (1987), con el mismo elenco y la dirección de Juan José Jusid.

El relato comienza cuando Mabel y Osvaldo, una pareja de argentinos que viven en Estados Unidos, regresan luego de diez años a su país de origen para concurrir al casamiento de un familiar. Allí se reencuentran con La Yoli y El Negro (hermano de Mabel), un matrimonio de clase media que, a pesar de las reiteradas crisis económicas, sobrevive como puede, en la populosa ciudad del conurbano bonaerense. Durante el encuentro, los hermanos develan una sorpresa que genera distintas posturas.

Al igual que el desarrollo de los acontecimientos en escena, las interpretaciones de los roles ficticios van in crescendo. Así, traspasan las tablas con escenas de felicidad colectiva y, a su vez, con pasajes que incluyen notables diálogos y significativos silencios. De hecho, seguramente, las vidas de La Yoli, El Negro, Mabel y Osvaldo reflejan distintas cuestiones de muchos integrantes de la audiencia, sin importar si se trata de adolescentes, adultos jóvenes o adultos mayores. Porque ellos habitan en un país cuya historia, pareciera ser, en múltiples aspectos, cíclica, tanto en lo referido a sus luces como a sus sombras.

Otra cuestión a destacar es la experiencia multisensorial que genera Made in Lanús. Es que, más allá de ver y oír el relato, gracias a la minuciosa labor de la escenografía, los espectadores pueden distinguir las texturas de escaleras, paredes y pisos pertenecientes a la residencia, así como también oler la salsa para las pastas que se prepara en la cocinita, hasta sentir agua en la boca al aparecer en escena los típicos mates y vino, o la picada con pan y salamín.

Un clásico bien argentino

“Un pedazo de nuestra historia… hoy y siempre…”. Así sintetizó Luis Brandoni al espíritu de Made in Lanús. Respecto a los motivos de la trascendencia temporal del espectáculo, en diálogo con EscribiendoCine, Esteban señaló: “Los grandes temas son siempre los mismos, no solo en nuestro país, pero acá se vuelven a repetir las cosas y la obra justo cae en un momento muy particular, donde resuena de una manera muy potente”. A continuación, Cecilia planteó: “¿Quién no ha fantaseado, de pronto, enojado con el país, irse a vivir a otro lado? ¿O tiene un hermano, un amigo o alguien que se fue a vivir afuera buscando más calidad de vida? Todo el mundo que viene a vernos se siente muy identificado con la obra y con los cuatro personajes, que tienen diferentes posturas, y todos tienen razón”.

Por su parte, Malena expresó: “También se aborda la posibilidad de ascenso social, que hubo, hay, habrá, o no, en la Argentina, y la lucha por la educación pública. Ellos son gente que trabaja desde los doce años. Yoli era bastante pobre de chiquita y tiene una hija con la posibilidad de ir a la Universidad, entonces deposita esa esperanza en ella, y la convicción de que si estudia y tiene un título puede progresar. Es la historia de nosotros, de mis abuelos, tíos, padres, y sigue vigente”. Alberto agregó: “Lo más parecido al 'sueño americano' en Latinoamérica es, tal vez, Argentina. Tuvo esa posibilidad de eyección durante muchos años, del ascenso de las clases sociales, y creo que el cambio cultural que se propone ahora tiene que ver con que no tengamos más ese sueño argentino. Si bien es cierto que siempre fue trunco, en algún punto, no deja de ser un sueño, algo que no es tan común en el resto de los países”.

La argentinidad al palo

¿Qué conceptos y valores definen al argentino? Ante esta pregunta, Meloni respondió: “La amistad es universal, pero las conversaciones que uno tiene con los amigos, o con desconocidos, en Argentina, no las tiene en ningún otro lugar del mundo”. Dopazo coincidió y sumó: “Quienes viven afuera hablan de la manera de relacionarse. Acá es tanto más cálida, podés levantar el teléfono y decirle a un amigo '¡Vamos a tomar un café!', y te quedás tomando el café y charlando de la vida. Parece que eso, que considero un gran valor, no es tan habitual en otros países”.

Para Ajaka, una de las ideas centrales a la hora de caracterizar la argentinidad es el mestizaje. Y Solda añadió: “Uno de los motivos por los cuales es difícil irse del país, en un sentido, es la sensación de pertenencia y de comunidad que sucede acá, y se muestra bien en la obra, ser de un lugar, lo que eso significa para nosotros en lo cotidiano”.

¿Qué les representa “Made in Lanús”?

“No es una frase mía, pero me gusta decir que esta obra es una carta de amor a la Argentina, que trasciende las épocas, por eso está tan viva hoy en día”. Esteban Meloni.

“Habla de los afectos. Vengan a verla porque es hermosa. Es muy difícil de explicar, hay que atravesar la experiencia”. Cecilia Dopazo.

“Es una posibilidad hermosa de poder transitar este momento tan difícil del país. Siento que me hace bien a mí y le hace bien al público. Me hace bien ver que se van conmovidos, con esperanza, movilizados, o lo que fuere. Les estoy aportando algo en ese momento”. Malena Solda.

“Hacer teatro, y que eso sea mi sostén de vida, y de mi familia, es un montonazo. Las actrices y los actores ponderamos los espectáculos y acá estamos, contentos y orgullosos”. Alberto Ajaka.

Tomar nota

Made in Lanús se presenta de miércoles a domingo (sábado doble función) en el Multitabaris Comafi, situado en Avenida Corrientes 831, Capital Federal. Entradas a la venta en Plateanet.

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