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Crítica de "Heartstopper", la serie gay de autodescubrimiento adolescente con la gran Olivia Colman

La serie inglesa de ocho episodios, basada en la novela gráfica homónima de Alice Oseman (Croos Books), aborda con inteligencia y naturalismo la diversidad sexual en la adolescencia.

miércoles 11 de mayo de 2022

Gays, lesbianas, trans, bisexuales…un universo diverso sexualmente es el que habita Heartstopper (2022), serie cuya historia central está atravesada por Charlie (Joe Locke) y Nick (Kit Connor), dos adolescentes que están cursando la escuela secundaria. Ambos comienzan el nuevo año como compañeros de banco. Charlie, ya asumido abiertamente gay, mantiene una relación tóxica con un compañero que oculta su homosexualidad. Por su parte, Nick, un jugador de rugby en pleno autodescubrimiento, que nunca se había planteado la posibilidad de que fuera a gustarle un chico, se siente atraído por Charlie. Entre ambos nace una relación de amor naif, basada en el respeto, donde no solo tendrán que conocerse el uno al otro, sino también a sí mismos. Ni la serie, ni los personajes pecan de elementos sexuales explícitos a diferencia de otras como Sex Education o Élite, por citar dos ejemplos que entre sí también se encuentran en las antípodas.

La trama, en cuyo guion participó Alice Oseman, también se abre hacia otros personajes que rodean al mundo del dúo protagónico, donde la diversidad sexual no está ausente. Así tenemos a Darcy y Tara, dos chicas que mantienen una relación en secreto porque a una de ellas le da miedo salir del closet, o a Tao y Elle (interpretada por Yasmin Finney, una actriz transexual, representante y activista por los derechos del colectivo LGBTQI+), él heterosexual y ella que acaba de realizar la transición al género femenino. En medio de este heterogéneo cóctel, el espectador es testigo de cómo los jóvenes buscan revelar su identidad sexual. Charlie, Nick, Tara, Darcy, Elle y Tao son adolescentes viviendo experiencias adolescentes.

Heartstopper, que tuvo su origen como webcomic en 2016, una historia universal, la del primer amor, se encuentra en la línea de Love, Simón (2018) o Love, Víctor, donde el optimismo que emanan sus personajes, pese a las vicisitudes y desafíos a los que deben enfrentarse, conquista al espectador gracias a la simplesa y luminosidad de una historia realista como, también, al carisma del grupo de actores, tanto jóvenes como adultos, donde se destaca una magistral Olivia Colman como la madre de Nick en un personaje menor pero relevante.

Enfocada en el descubrimiento del amor y la sexualidad, Heartstopper trabaja sobre las emociones y la sensibilidad de los personajes antes que en el drama por el puro drama, y no porque los personajes no se tropiecen con piedras durante el recorrido, sino porque relativiza la caída y se enfoca en el cómo no volver tropezar. Un retrato sobre la adolescencia, natural y sensible, que lejos de idealizar, enseña a conocer y a querer sin prejuicios y con total libertad.

8.0
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