BAFICI 2021 - Pasiones

Crítica de “En compañía”, Ada Frontini bucea en la simbiótica relación de perros y sus amos

La directora construye una mirada íntima y personal sobre el vínculo entre “el mejor amigo del hombre” y sus dueños.

Crítica de “En compañía”, Ada Frontini bucea en la simbiótica relación de perros y sus amos
jueves 01 de abril de 2021

En compañía (2021) se detiene en la cotidianeidad de varios grupos para reflexionar sobre la vida en la actualidad, la soledad, y la eterna fidelidad de los animales.

Es curioso que en 2021, y en un mismo festival de cine, se hayan podido ver varias producciones con eje en animales y su vinculación con los seres humanos, o, como disparador de profundos análisis sociales.

El caso de En Compañía, de Ada Frontini (Escuela de sordos) permite, además de introducirnos en la cotidianeidad de la particular relación entre caninos y personas, comprender aquello que está mucho más allá, que tiene que ver con el amor, la contención, y el acompañamiento incondicional que surge.

Frontini ubica su cámara en ambientes cerrados, en parques, a la vera del río. Captura momentos de esparcimiento, lectura, reencuentros. Amorosamente, transita junto a los protagonistas su cotidianeidad, y en ese suceder de imágenes, y en los comentarios o relatos en off, se comienza a urdir un mensaje que refuerza la vitalidad que se genera entre los participantes.

Pero también, como gran cronista cinematográfica, no sólo reposa la cámara en los que tienen “buena vida”, al contrario, se ocupa de aquellos perros de la calle, los que, a la hora de la siesta, atraviesan la ciudad en búsqueda de compañía, de algún alimento, y por la noche, en manada, se refugian en el calor del can más próximo.

En En Compañía hay perros salchichas, galgos, recuperados, perros nadadores, perros nerviosos, perros atentos a la llegada de sus dueños, perros que leen junto a sus amos, perros de raza, mezclados, rescatados de situaciones extremas, perros de refugios, perros hambrientos, sedientos y perros, principalmente felices.

Del otro lado hay mujeres y hombres trabajadores fuera de sus casas, los in house, los que aprovecharon el parque para hacer ejercicio, las que no pueden no seguir sumando perros a la manada de rescate propia, los que se tiran al río para refrescarse, los que hacen gimnasia bajo el sol, el que se pone a leer y los que le ponen de nombre “Tilingo” a su mascota, entrañablemente.

Y entre esos dos universos, Frontini, para unir, para trascender la pantalla con un mensaje de amor, que tiene además participación en el guion de Susana Pampín y Liliana Paolinelli, que no por casualidad, acaba de presentar, también en el festival, El baldío (2021), una historia de amor, pero en este caso a felinos.

7.0
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