Sector VIP

Eduardo Pinto: “Estrenar es una alegría, pero también sé que las plataformas reviven las películas”

En la nueva producción de Eduardo Pinto (Corralón, La sabiduría), Sector VIP (2021), protagonizada por Martina Krasinsky, Luis Machín y Joaquín Berthold, sobre guion de Rodolfo Cela.

Eduardo Pinto: “Estrenar es una alegría, pero también sé que las plataformas reviven las películas”
miércoles 03 de febrero de 2021

La película cuenta cómo la corrupción y la trata de mujeres es cuestión de un cotidiano que aún, en tiempos en los que la denuncia y el me too marcaron el ritmo de la mirada sobre el cuerpo de la mujer, aún los vestigios del abuso marcan la vida de millones de víctimas. 

En tu cine hay estereotipos reconocibles que “cuentan” la historia de manera muy simple, y si bien esto es un guion que recibiste, ¿pensás en este punto para narrar cinematográficamente?

En este caso es un guion que vino y tenía los personajes muy marcados, yo traté de meterme en ellos, interiorizarme en sus conflictos, son personajes muy claros, no complejos, los de mi película tal vez. En Corralón tenías más claroscuros, acá excepto Paul (Berthold), que no sabes bien hacia dónde va, el resto es así…Es el personaje que tiene una curva muy clara, es un seductor, es un relaciones públicas, y el resto es más marcado, una chica que es abusada, prostituida y un periodista que está tratando de llegar al éxito al igual que la jovencita.

Dentro del universo de Sector VIP, ¿Cómo imaginaste la exploración de los espacios en donde se abusa de las mujeres?

Yo soy de la generación del cine que resurgió en la democracia, del cine de Adolfo Aristarain, de Juan Carlos Desanzo, del cine de Abel Ferrara, Welcome to New York, donde hay algo de erótico, oscuro, podrido, todos en la noche, en las drogas, ese sector VIP que aglutina a todos. Cuando la empezamos a filmar, pensamos en ese erotismo sucio, y recuerdo que en los noventa era eso, entrar al VIP, quiénes entraban, los que tenían dinero, pertenencia, los que estaban en los medios. Eso me pareció atractivo para contar.

Hay un cortometraje de Esteban Lamothe, 'El Bosque', que habla de la “prostitución” de los famosos y Sector VIP dialoga un poco de eso, por un lado se reclaman derechos y por otro el negocio de la corrupción no para…

Sin dudas, el nexo es la necesidad de éxito, que tienen Santos (Machín) y que tiene Giny (Krasinsky), hay cosas que no se pueden hacer para llegar al éxito, y está bueno que, de alguna forma, los que estamos en los medios no terminemos cediendo o haciendo cosas que no corresponden. Lo de las fake news está mal, no se puede mentir, no es normal, no se somete a nadie a nada. La habilidad de Cela fue unir las dos problemáticas, la de la trata de personas y las fake news.

¿Es la primera vez que dirigís guiones de otro?

No, hice unos especiales con Andrea del Boca para la Televisión Pública, unos unitarios, y después Palermo Hollywood, que el guion no era mío. Ahí lo agarré y lo filmé, acá les dije que quería darle una vuelta, aggiornar el policial, eso oscuro de la noche, reforzarlo, y eso fue lo que hice, y también puse a los personajes adelante y a las mujeres, porque el guion tenía sus años y lo mejoré, porque si no era mucho.

Vos venís trabajando en tus películas con mujeres fuertes…

Sí, empoderándolas, acá no había muchos roles femeninos, como el de la madre, que encarna Ana Celentano, que es un poco cómplice, porque cuando hay mucho dinero hay cosas que no se deben hacer pero se hacen.

¿Para Santos te “inspiraste” en alguno real?

En realidad no, pero te aparecen, porque es un poco el estereotipo, dueños de la verdad que hablan, se paran y empiezan a hablar, y la gente lo escuchan, dice cosas que termina siendo como palabra santa, me interesaba un poco romper eso. Santos es un personaje noventoso, el auto, la ropa, en los noventa se institucionalizó un poco ese periodismo, y la corrupción, y la trampita fue dejarlo como quedado en el tiempo.

¿Cómo es estrenar y terminar recientemente de rodar otra película?

Terminé de rodar Desarmadero, una de terror, que toma las raíces de Corralón, con Luciano Cáceres, Diego Cremonesi, Pablo Pinto, Malena Sánchez, Clara Kovacic, en un lugar ícono, áspero, sucio, peligroso, con una textura más peligrosa que Corralón, donde hay autos chocados de gente que perdió la vida, está esa carga. Estrenar es una alegría, pero también sé que las plataformas reviven las películas. De hecho Palermo Hollywood fue un suceso en Netflix…Claro, la catedral está cerrada, pero en las plataformas las películas reviven, y eso está bueno.

¿Ahora comenzas a editar Desarmadero?

Sí, el mismo día del estreno de Sector VIP empiezo a editarla, es el sueño del pibe, estrenar una y empezar con otra.

¿Por qué la gente tiene que ver Sector VIP?

Porque desenmascara nuestra hipocresía, la de los medios, de algunos periodistas, y nos recuerda este mal que tenemos que es la trata de personas, y que a partir de la denuncia hay una ficción. Es una película de suspenso, con tensión y mucha angustia.

Te puede interesar
Últimas noticias