Ya no estoy aquí

Fernando Frías de la Parra: “Me gusta mostrar diferentes formas de ver el mundo y sus fenómenos más allá de la historia”

Mientras aún cosecha premios y nominaciones, como la reciente nominación al premio Goya como mejor película Iberoamericana por Ya no estoy aquí (2019), el realizador Fernando Frías de la Parra presenta en MUBI su ópera prima Rezeta (2012), protagonizada por Rezeta Veliu y Roger Mendoza, entre otros, una comedia romántica urbana diferentes.

Fernando Frías de la Parra: “Me gusta mostrar diferentes formas de ver el mundo y sus fenómenos más allá de la historia”
martes 19 de enero de 2021

¿Cómo has recibido la noticia que MUBI subiría Rezeta a su catálogo? ¿Qué crees que le aporta a una producción que ya tiene sus años?

Lo recibí por sorpresa, no lo supe hasta que lo anunció MUBI, generalmente estoy enterado de estas cosas, me sorprendió en principio porque no fue como normalmente sucede en términos de comunicación, entiendo que fue a través de un tercero. Creo que hay de todo, porque hay clásicos que tienen sus años y los espectadores las van a ver por sus directores, creo que le da visibilidad y tras Ya no estoy aquí hay gente que quiere ver más de mí trabajo anterior, y que esté Rezeta en MUBI, atiende a ese apetito y me da gusto que esté por ahí.

¿Qué querías contar con esta comedia romántica diferente?

Es una película que hice hace 11 años y es difícil hablar ahora, quería hacer una película intuitivamente, explorando la forma, hablando de cuestiones del comportamiento masculino, machismo inherente, una toxicidad no tan discutida en ese momento, con una forma liviana, quizás, para ir escalando, pero no es una película sobre denuncia del comportamiento, sino casi a nivel sociocultural y que este personaje que es como un pez fuera del agua, compartir su visión sobre ciertos comportamientos que veían recurrentes. Quería que mi primera película fuera sobre cosas cercanas, con una forma libre, con un porcentaje de improvisación, con objetivos claros de cada escena, y quería hacerla antes de ir a estudiar una maestría en Estados Unidos, antes de someterme a una estructura, es como una carta de despedida de la Ciudad de México y a una etapa de mi vida, hacerla con amigos, filmada de manera en la pudieran florecer ciertos valores que no podrían repetirse, por ejemplo, Emilio, el DF era amigo, y Rezeta, siendo modelo, tenía experiencia viéndose, yo armaba la escena y Emilio luego capturaba eso como un documental, y luego veíamos el resultado en el monitor, y rehacíamos en actuación y puesta con lo intuitivo que salía en ese momento. En general el rodaje fue mucho con eso.

¿Cómo seleccionaste al cast? ¿Fue clave que la propia Rezeta fuera parte del elenco?

La historia la tenía antes de conocer a Rezeta, pero es sólo el pretexto para contar ciertas historias, cada uno de los personajes es una versión exagerada de sí mismos, los tres chicos. Cuando conocí a Rezeta me gustó su historia, como migrante y sentí que podía quedar como backhistory, hay algo de uso de elementos reales para hacer esta pequeña ficción.

¿Cómo imaginar hacer un cine a contramarcha del ritmo y las producciones más comerciales que proliferan en México?

No pienso en eso, antes que ser mexicano soy yo, y tengo los intereses que tengo, no quería hacer un cine que no tuviera que ver conmigo, la aproximación es honesta con lo que vivo y con las cosas que me ocupan. En mi segunda película me motivé por la violencia en México.

¿Qué tan difícil fue el rodaje en la Ciudad? ¿Qué complicaciones surgieron?

No fue nada complicado, lo hicimos en 16 milímetros, era otro tiempo, otra Ciudad de México, no había mucha gente, pensamos la producción sobre qué necesitábamos utilizar, no recuerdo ninguna complicación, al contrario, fue un rodaje amistoso, con cariño y donde se hizo como una especie de familia del grupo que la hizo.

En tu última producción, una vez más, hay una crítica sobre la sociedad encarnada en sus protagonistas ¿Qué es lo que te inspira para hacer cine?

Creo que hay algo sobre lo que podía haber sido y no fue. Hay una crítica y los personajes la personifican. Me inspiran muchas cosas, pero me gusta mostrar diferentes formas de ver el mundo y sus fenómenos más allá de la historia.

¿Cómo viviste la repercusión y éxito de Ya no estoy aquí? ¿Y que haya sido escogida para representar al país?

Me sobrecoge, con mucha sorpresa y con sensaciones no conocidas. Que la eligieran, saliendo desde México y luego caminando por el mundo, con Latinoamérica primero y otras latitudes luego viéndola con otros ojos, más allá del apetito que hay por el cine de nuestras regiones y considerar que debe ser de tal o cual manera, con dosis de sordidez y miserabilismo, creando un círculo vicioso sobre expectativas de cómo debe ser el cine.

¿Estás con algún nuevo proyecto?

Sí, uno en Argentina, otro en Barcelona y otro en México, interesado en poder encontrar los espacios para concentrarme pero aún seguimos viviendo lo que pasa con Ya no estoy aquí.

Te puede interesar
Últimas noticias