Marea alta

Gloria Carrá: “Para mí el cine tiene un territorio en donde siempre llaman a la misma gente”

La actríz protagoniza la nueva película de Verónica Chen que pasó por Sundance y Miami (Estados Unidos), Punta del Este (Uruguay) y viene de ganar el Premio Blood Window al mejor film latinoamericano en Sitges (Catalunya, España).

Gloria Carrá: “Para mí el cine tiene un territorio en donde siempre llaman a la misma gente”
jueves 03 de diciembre de 2020

En la primavera de 1993 estuvo en el medio de La Pampa, en Chacharramendi, rodando su primera película para cine. Una sombra ya pronto serás de Héctor Olivera, y aunque ella ya era famosa por la TV -estaba en su tercera temporada de La Banda del Golden Rocket- y junto a Diego Torres debutaban en cine al lado de Miguel Ángel Solá, Pepe Soriano, Alicia Bruzzo, Eusebio Poncela, Luis Brandoni y entre otros, Roberto Carnaghi. Mejor imposible, pero… solo apareció en otro film dos años después. Y pasarían diez hasta retornar a la pantalla grande. Claro que siempre con pequeños papeles en ocho largometrajes en 13 años. Hasta que finalmente Verónica Chen -con quien había trabajado en Agua (2006) y Mujer conejo (2013)- la llama para su primer protagónico.

Ella es Laura una mujer que vive en una acogedora cabaña cerca de la playa y que controla la labor del capataz y los peones albañiles, mientras su marido está en la Capital. Gloria Carrá (15/6/1971, Banfield, Gran Buenos Aires, Argentina) no ha parado de aparecer en la pantalla chica hasta el día de hoy durante 40 años. Entre sus colegas reconoce que le gustan los trabajos en la pantalla grande de la argentina Erica Rivas y, de afuera, la británica Brenda Blethyn, la norteamericana Meryl Streep, la francesa Isabelle Huppert, la ascendente belga Virginie Efira, y especialmente la australiana Cate Blanchett que la fascina. Su faena en Marea alta tiene una intensidad y una fuerza impresionantes, en un film con pocos y precisos diálogos. Podemos decir que ella es una actriz de cine que no ha hecho cine.

Vos debutaste en cine con una película de Héctor Olivera y hasta hoy llevas participando en tan solo 10 films…

La verdad es que yo no hice mucho cine. Además con personajes chicos dentro de cada película. Y siempre me pregunté por qué. Para mí el cine tiene un territorio en donde siempre llaman a la misma gente de cine. Y eso se repite en varios lugares. En la televisión siempre llaman a los mismos de la televisión. No entiendo por qué los productores o los directores no pueden ver más allá.

¿Vos estás segura que es así que siempre llaman a los mismos?

Mirá, supongo que cuando yo trabajaba tanto en televisión donde trabajé desde los ocho años, muchas actrices se deben haber preguntado “¿por qué está siempre Gloria Carrá?”. Porque ha sucedido. Fijate Underground, Polka, todos trabajan siempre con los mismos actores. Y en el cine pasa lo mismo. Creo que hay un avance y también hay muchos films y van rotando……pero por lo general las y los protagonistas son siempre los mismos. No así tal vez en el teatro, en el teatro no comercial, mas indie, ahí hay muchos más. Ahí conoces un montón de gente y de buenos actores y actrices. Por ahí empecé a tener una visión más clara de todo esto cuando emprendí a hacer teatro off. Y ahí me preguntaba por qué los productores de televisión no vienen a ver estas obras, y ahí encuentran a una compañera o a un compañero que son buenísimos, por qué no se investiga un poco más por ahí. Y en el cine me parece que pasa un poco lo mismo.

Viniendo estos reproches desde alguien que es muy mediática, da la impresión de que te quedaste con muchas ganas de hacer más cine, ¿no?

La verdad es que me gusta hacer cine, no sé si me quedé con ganas de hacer ciertas cosas, pero si me gusta hacer cine. Ves una película argentina equis, ¿y no te pasa que te hubiera encantado participar en ella?Ah sí a veces me pasa, claro. Sí, sí, sí. ¡Ahora con esta mi di el gusto, eh! Este es mi primer protagónico y lo disfruté mucho. También hubo una inocencia en eso, pero a la vez tengo mucha experiencia pero en cine no, entonces era todo como bastante nuevo. Esto de estar yo todos los días. Después de ver la película veo que estoy en casi todas las escenas. Y me preocupaba porque pensaba “¿no voy a aburrir?¿todo el tiempo estoy yo en la película?”. O sea hay películas donde está la protagonista pero el tiempo está más repartido y hay más situaciones donde hay otros actores. Me daba cosa y le pregunté a Vero: ¿No se va a aburrir la gente al verme todo el tiempo? (Risas).

Es que tu personaje de Laura tiene una trasformación muy grande y ella va tomando mucha presencia dramática.

Si y también pienso que el personaje si lo mirás de afuera, con el correr del tiempo va teniendo más desaciertos. Ella va teniendo elecciones un poco raras, o por lo menos que salen de la lógica de lo normal. Cuando te ofrecieron este papel, ¿cuál fue el motivo por el cual aceptaste?En principio me encantó que me llame Vero con quien ya trabajé y me llevo muy bien con ella. Tenemos mucha confianza y tenemos un diálogo muy ágil y comprensivo, descontracturado y amistoso. Y cuando leí el guion, me encantó, me dieron muchas ganas de hacerlo. Y yo no juzgo al personaje, me gustó hacerlo paso a paso como algo que sucede en un momento. Bebe bastante, toma pastillas. Está como en un limbo.

¿Cómo trabajaste esa transformación que tiene el personaje?

Lo que hablamos con Vero era “qué locura la cabeza”, qué es la locura, qué te lleva a hacer eso. No las pensas desde una lógica. Para mí es un cable que hace una mala conexión en ese momento, supongo. No sé cómo será. Otra cosa es un acto de asesinato premeditado, que eso es ya otra cabeza. Digo, nosotros como seres humanos a veces te tocan el auto y te ponés como loco. Y después cuando bajás un cambio, me pregunto, ¿pero yo estoy loca?

Hay también un duro y gran trabajo físico. Vos cargas un cuerpo y cosas, y uno te ve flaquita…

Ella está en un momento de adrenalina muy fuerte donde el cuerpo te responde de otra manera. Y yo soy flaca pero soy muy fuerte también. Real, me pasa de tener mucha fuerza en los brazos. Incluso hay una escena, que no quedó en la edición final, en las que tuve que arrastrar bastante un tronco repesado. Apenas llegamos al lugar para el rodaje, yo vivía en una cabañita, y el primer día me caí de la escalera. Andaba en medias y me patine bajando la escalera de madera y me fisuré una costilla. ¡O sea yo empecé la película con la costilla fisurada! Me vio un médico de Mar Azul que conozco, y me tocó y me dijo tenés una fisura, me dio calmantes y él no podía hacer nada. Igual me dijo que hiciera la película. Tuve varias escenas complicadas para mi físico y me la re banqué (Risas).

¿En qué cosas sentís que coinciden Gloria con Laura?

Tengo muchas cosas de Laura. No la plata, por supuesto (risas). La mina encara las cosas, tiene barrio. No es la típica mujer que hizo la casita ahí, la cuida y es de la alta sociedad. De hecho yo tengo mis tatuajes que en la película no se taparon. Me parece que eso le da la valentía de chupar el vino, de ponerse a bailar, de pasar donde el peón está desnudo, me parece que sí que eso tiene que ver con algo de tener calle. Ahí me identifico como encararla por ese lado y no por el lado de tan aburguesada. Por ahí ella viene de clase media y el que tiene la guita es el marido. Y en relación a las reacciones que tiene Laura, yo pienso que las cortaría antes. Es que cuando uno está en esas situaciones que se siente amenazada, tampoco sabe mucho como va a reaccionar. Yo soy bastante tana, pero muy tranquila. Alguna vez he sentido cuando tuve una pelea fuerte con alguien, he sentido que la sangre se me sube a la cabeza y no puedo pensar.

¿Y qué no harías que hizo Laura?

¡Matar a alguien, creo!

Menos mal me salvé. (Risas)

Te puede interesar
Últimas noticias