La boleta

Damián de Santo: "Este es el momento para hacer cosas"

Este jueves 5 de diciembre llega a los cines la película argentina La boleta (2012) de Andrés Paternostro, comedia protagonizada por Damián de Santo que cuenta la experiencia de Pablo, quien tras jugar un billete de lotería es asaltado y decide ir a buscar a los ladrones a una villa miseria.

Damián de Santo:  "Este es el momento para hacer cosas"
martes 03 de diciembre de 2013
Residente actualmente en Córdoba con su familia, el actor en su paso por la ciudad, charló en exclusiva con EscribiendoCine sobre los avatares de su personaje, su situación laboral actual y sobre la decisión de irse de Buenos Aires. ¿Qué tiene que tener un buen guión y que fue lo que más te atrajo de la trama de La boleta?A mí me parece que el disparador tiene que ser la historia. En este caso en particular, yo tenía el guión hace 10 años. Yo quería hacer la película pero como nunca se había armado la posibilidad la encajoné. Y después viene la propuesta de que estaba todo listo para empezar y el director todavía quería hacerlo conmigo. No se había dado antes, no apareció productor. Lo que más me atrae de la peli es eso, es la historia. Después también si los actores me copan o no. Con mala gente no tengo más ganas de laburar, ya laburé obligado, ahora elijo. ¿Hay actores de la villa en verdad?Los dos chicos que le roban a Pablo son de la villa. Son actores pero viven en la villa. Son primos, aparte. Son dos cosas: son de la villa y son muy buenos. Ellos hace años que vienen laburando y hay mucha gente que los contacta para actuar. Son chicos con mucho talento. Y lo bueno es que puedan hacer lo que les gusta, sino se mezclan y se pierden mucho en la villa. Hay gente laburadora y gente que no. Donde crece el pasto crece el yuyo, decía mi abuela. Hay un poco de todo. Uno tiene la capacidad de poder elegir. ¿Cómo definirías esta película?, ¿por qué tenemos que ir a verla?El espectador se va a sentir muy identificado si tuvo alguna etapa de su vida de desesperación. La toma de decisiones es muy importante. Cómo se desencadena después la historia es otra cosa. Cuando uno quiere torcer el destino… el destino es uno solo. Y quién no ha pasado por una alguna separación, por algún inconveniente con abogados, con hijos, con la mensualidad, con perder el trabajo… todo eso que genera tanta desesperación y sobre todo con alguien de nuestra generación. Hay una determinada edad en la que perdés el trabajo y te agarra una gran depresión porque quedás afuera del sincro. Ya a los 40 es difícil. Entonces es como que quedás desnudo. Es verdad que el trabajo dignifica y sobre todo cuando hacés algo que te gusta. Lo perdés y es como que se te viene el mundo abajo. Además, y por sobre todas las cosas, se van a divertir mucho con la película. La vida tiene eso. Momento graves que si los sobrellevás y quedás intacto un poco te reís de lo que pasó después. El tiempo y la distancia ayudan y además sabés que le pasa a todo el mundo. ¿Cómo te identificás con Pablo?Justamente con la angustia de perder el laburo. A mí me deprimía mucho no tener trabajo en el verano porque en esa temporada no quería estar acá. Me deprime mucho Buenos Aires en verano. Sufro mucho el calor, necesito la playa, un río o algo. Y siempre me pasaba eso. Terminaba el laburo en noviembre, estaba justito, me costaba pagar el alquiler y tenía que salir a vender boludeces. No me salía ni un bolo, ya estaba todo armado, no podían incluirme en nada. Para mi era tremendo, no tanto el tema económico, sino el laburo, que a su vez trae aparejado lo económico. No fui nunca un tipo de gastar mucha guita pero me agarraba una cierta depresión el no tener trabajo y esto está muy marcado en Pablo. Hiciste varias veces de malo… ¿con qué tipo de personaje te sentís más cómodo?A mí me cuesta más hacer de malo que de bueno, de simpático, de agradable. Igualmente no se puede ser bueno todo el tiempo. A veces soy bueno y a veces soy malo cuando tengo que serlo. Pero el personaje que es más medido, más meticuloso me cuesta más. El desafío de esos personajes me gusta. El malo es un gran desafío¿Te gusta mirarte a vos mismo actuando?En las tiras no tanto, en el cine si. Obviamente siempre hay alguna escena en la que digo: “podría haber dado más”, pero en las circunstancias en la que estaba se justificaba. Que ya nos teníamos que ir y había que filmar, que se venía el agua o se iba el sol. Uno se va a adaptando. Siempre hago una crítica medianamente constructiva. Digo “bueno, siempre voy a tener otra oportunidad”. Sobre todo en la tele la tenés en cada capítulo. En cine no… quedó ahí y listo. En teatro lo mismo, un día que te salió más o menos, otro día te salió excelente. No estás todos los días al cien por ciento. Más allá del espectador uno piensa en uno que tiene la posibilidad de repechaje la próxima.¿Cómo ves el cine nacional ahora?De lo que estoy viendo muy bien. Están incluyendo mucha tecnología. Hay autores muy buenos que están empezando a escribir. Es la punta del ovillo y hay que empezar a estirar la lana. Este es el momento para hacer cosas. Estamos muy bien catalogados afuera. Eso tenemos que hacer… hacer, hacer y hacer sin parar.Contame de tu decisión de irte a vivir a CórdobaPara mi el termómetro son mis hijos… allá están bomba. Es una buena decisión. El hecho de irnos a Córdoba fue porque armamos un proyecto allá, tenemos cabañas hace casi 12 años y hace 5 que vivimos. Yo quería hacerle caso a mis deseos... no tenía muchas ganas se seguir viviendo en Buenos Aires. Y después de 25 años de profesión, cambiar el domicilio no es tan grave. Se supone que si no me llaman más es porque algo mal hice no porque vivo lejos. Mi mujer, que siempre laburó mucho, tampoco tenía ganas de seguir con su profesión. Viajó por todo el mundo y tenía ganas de sentar precedentes en su país, en su vida, quería armar una familia. Con todo eso, nos fuimos allá y estamos fantástico. Tenemos una vida mucho más tranquila, disfrutamos, el tiempo nos alcanza. Y creo que es la edad también. Hay una edad para todo. Hay una edad para la locura y el aturdimiento y hay otra edad para sentarse con un amigo a tomar un mate o comer un salame; charlar con un vino y haciendo un asado. ¿Tenés muchas propuestas allá?Tuve si un par. Hice, por ejemplo, la historia del Hotel Edén con una productora de la ciudad de Córdoba. Hice con el hijo de Juan Bautista Stagnaro una miniserie, un capítulo. Después tampoco agarro muchos laburos. Tuve propuestas para hacer un magazine pero yo no quiero. Quiero hacer ficción. Allá o acá, pero ficción.¿Tenés proyectos a futuro en cine o televisión?En televisión Cazados con el Turco Naim y Ximena Facci. Lo terminamos hace más de dos semanas. Es un proyecto muy lindo de dos amigos que se tienen que casar por necesidad. No sabemos por qué canal todavía. Hay otro proyecto dando vueltas que dicen que se va a emitir por Canal 7 que es Viento Sur. Son seis miniseries de época íntegramente grabadas en el sur. Una fotografía increíble. Estoy con Daniel Aráoz. Es una travesía por las montañas nevadas del sur.
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