La bestia ha despertado

666: 7 cortos fantásticos por Del Triple 6 Cine

"No hacemos cumpleaños de 15. No hacemos publicidades. No hacemos videoclips. No hacemos "audiovisuales". No le pedimos nada a nadie. Hacemos películas y seguiremos haciéndolas". Con esta tajante y directa declaración de principios da comienzo la colección de cortos de la productora independiente Del Triple 6, que reúne materiales efectuados entre los años 2002 y 2007.

666: 7 cortos fantásticos por Del Triple 6 Cine
martes 23 de agosto de 2011
Víctimas (2002) y Cambios (2004), de Marcelo Gil, abordan el tema del vampirismo desde perspectivas que procuran alejarse de los trillados lugares comunes del subgénero: Mientras que el primero constituye un claro ejemplo de síntesis y precisión narrativa, el segundo se introduce casi de lleno en el terreno del drama psicológico.Diarios (2007), de Ignacio Suárez Rubio y Mariano Borgognone, es un logrado y minimalista policial de gángsters, en el que pueden verse reminiscencias del primer Tarantino y uno que otro toque noir. Yohreya (2003), de Néstor Fonte, propone una compleja e interesante reflexión sobre la vida, la muerte y el paso del tiempo; mediante un relato en el que confluyen lo surreal, lo fantástico y lo experimental.Por su parte, I Love (2005), del mismo realizador, explora las relaciones humanas en un mundo futurista e híper tecnificado. En Nuestro Tiempo (2004) de Mariano Castaño construye una parábola introspectiva, claustrofóbica y post apocalíptica; mientras que en El Último Trabajo, el realizador se permite hacer confluir el policial y el thriller sobrenatural, a partir de la historia de un asesino a sueldo atrapado por los gajes de su oficio.Es interesante destacar que, pese a su diversidad tanto genérica como formal, todos los cortometrajes de esta obra comparten como criterio común tanto la buena factura realizativa, como la coherencia narrativa en cada una de sus propuestas.Otro mérito que no debe olvidarse es que esta productora, formada por docentes y ex alumnos de la Escuela de Cine de Avellaneda (IDAC), viene filmando desde el año 2001 de forma absolutamente independiente, sin apoyo ni subsidios de ningún tipo, sosteniéndose tan sólo por el permanente esfuerzo de sus miembros y colaboradores.Si contracultura implica hacer el cine que realmente uno quiere, plantear una alternativa, no adherir a los mandatos del mercado, y no travestirse ideológicamente; nos encontramos ante un producto a todas luces contracultural. En el mejor y más amplio de los sentidos. 5 realizadores, 7 historias: La variedad y el gusto.Los extras incluyen información sobre los cortometrajes y sus realizadores.
8.0
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