Sinópsis
Entrega final de su tetralogía dedicada a retratos de hombres de poder (Moloch, Taurus, The Sun), el nuevo largometraje de Alexander Sokurov, ganador del León de Oro en el pasado Festival de Venecia, toma como inspiración el Fausto de Goethe para explorarlo bajo una óptica novedosa, paralela (sólo comparable, de alguna manera, con la versión de Jan Svankmajer de 1994). En un brillante ejemplo de anti-adaptación cinematográfica, el relato del cineasta ruso se centra en todo aquello que rodea al texto clásico (o más bien, todo lo que éste expele, secreciones incluidas), evadiendo los componentes trágicos de un hombre en deuda con el diablo y enfocándose en el día a día de un personaje anónimo impulsado por sus instintos básicos. De las autopsias humanas en busca del escondite del alma a los recorridos alucinados por las tabernas y bosques medievales junto a su demonio terrestre, el Fausto de Sokurov es una criatura terrenalmente mitológica, en constante conflicto entre su universo visceral y las reflexiones sobre su existencia.