NOTICIA

"La isla siniestra" de Scorsese se presentó en el Festival de Berlín

La isla siniestra se presentó en Sección Oficial de la 60 Berlinale, pero fuera de concurso, la pareja Martin Scorsese-Leonardo DiCaprio acaparó todo el interés de la tercera jornada del Festival de Berlín.

En su cuarta colaboración con Scorsese, Leo DiCaprio interpreta a un marshall, agente federal enviado a una especie de Alcatraz para criminales con desórdenes mentales. Se trata de averiguar qué ha pasado con una interna peligrosa que a pesar de las duras medidas de seguridad ha desaparecido misteriosamente de su celda. Estamos en los años 50, y la tortuosa investigación del detective DiCaprio significa un personal descenso a los infiernos del pasado, cuando como soldado norteamericano en la II Guerra Mundial participó en la liberación de un campo de exterminio nazi. Sus traumáticas experiencias, unidas a la de la pérdida de su esposa, interfieren en un caso donde nadie parece del todo inocente, empezando por los médicos-carceleros.

A ratos recordando a Cabo de miedo, otras con referencias estilísticas del cine de los 40 y 50 y múltiples referencias cinéfilas, la nueva cinta de Scorsese sin duda apasionará a sus más fieles, aunque el desenlace descoloque un poco. En cualquier caso es otro sólido producto de un director que siempre trabaja con guiones ajenos, pero es capaz de aplicar una coherencia permanente a lo largo de toda su carrera.

Martin Scorsese, de 67 años, ha asegurado en rueda de prensa que tiene frescos los recuerdos de aquella década de la guerra fría, "cuando vivíamos en una paranoia plena de secretismo, y en el cine de la época lo veías reflejado". El realizador dijo que le fascinó como ese ambiente estaba reflejado en la novela de Dennis Lehane (el mismo de Río Mistico) y se embarcó en un proyecto convertido en película de más de dos horas, en un tono de relato gótico y alucinatorio, con sorpresa final.

DiCaprio elogió hasta la saciedad a quien calificó como "el director definitivo de nuestro tiempo" y dijo que el papel de Daniels había sido "el más duro de mi carrera, sólo comparable con el de Howard Hughes en El aviador. El aludido cineasta, por cierto, hizo un anuncio prometedor, que estaba considerando volver a formar equipo con quien fue su actor fetiche hasta 1995 (cuando hicieron Casino), Robert de Niro, y que ambos habían hablado de un posible proyecto en la misma línea de casi todas sus colaboraciones: historias de la mafia. Sin duda el público agradecerá profundamente el regreso de De Niro al buen cine... después de un buen puñado de títulos mediocres.

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.