Juan Pablo Russo
10/11/2019 16:56

La competencia de cortometrajes argentinos del 34 Festival Internacional de Cine de Mar del Plata se nutre de diez trabajos de cineastas, algunos noveles, otros reconocidos, que en su totalidad asumieron riesgos narrativos y estéticos más allá del resultado final, donde se destacan Playback. Ensayo de una despedida, de Agustina Comedi, una historia que se desprende de su premiada ópera prima, El silencio es un cuerpo que cae (2018), y Persona 5, del músico Ulises Conti, sobre un grupo de adolescentes japoneses adictos a los videojuegos. Además, Esteban Lamothe presentó en Panorama Argentino El bosque, su debut en la dirección.

El silencio es un cuerpo que cae

(2018)

En Playback. Ensayo de una despedida, la cordobesa Agustina Comedi  centra su relato en el Grupo Kalas, formado por travestis y transformistas a mediados  de los años 80 cuyos números artísticos consistían en hacer playback de algunos hits. Pero la primavera de la democracia se va apagando con la llegada del SIDA y "La Delpi", única sobreviviente, se convierte en testigo de la época. Comedi, al igual que en El silencio es un cuerpo que cae realiza un apasionante documental de montaje entremezclado con momentos ficcionalizados donde se cruzan los límites de la realidad con el artificio para constituir un valioso trabajo de recuperación histórica no solo de un grupo artístico del under cordobés sino también del movimiento LGBTQI, de la perdida y la supervivencia.

En Circumplector, Gastón Solnicki, filma con su teléfono celular días antes del incendio del Notre Dame de París como removían las estatuas de los Apóstoles, según la hipótesis policial causado por un cortocircuito de la grúa que las bajaba que –según la creencia mística– protegían a la catedral. La resignificación de esas imágenes le dan un valor extra a esta pequeña obra que se erige como una polifonía visual.

Pilar Condomí y Candelaria Gutiérrez se movilizan ante una foto que apaece en un diario sobre los incendios forestales en el sur argentino. El fuego que vimos es una singular aventura hacia un lugar desconocido en busca de testimoniar un desastre natural que no presencian pero que en cambio se convierte en el retrato a futuro de un grupo de brigadistas del S.P.L.I.F. (Servicio de Prevención y Lucha contra Incendios Forestales).

Premiado en el Festival de Cannes, Monstruo Dios, de Agustina San Martín, propone una interpelación surrealista sobre la religión, dios y el avance tecnológico a través de un relato coral onírico donde dios es una central eléctrica, las vacas huyen sin saber a dónde, una adolescente escapa sin un por qué y una niña es elegida a ocupar algún lugar.

El Suquía, es el río que atraviesa la ciudad de Córdoba y Ezequiel Salinas elige contar, a través de un cuidado y predominante trabajo visual, una historia documental sobre el odio y la decepción de quienes lo rodean.

Un director español piensa una película que es filmada por dos directores argentinos. Hecha de fragmentos, historias inconclusas, documental, ficción, ciudades, cruce de géneros y formatos. Una película hecha, de Malena Solarz y Nicolás Zukerfeld, es un hibrido donde la libertad creativa es su mayor logro.

Un trabajador paraguayo que abandona su teléfono y una joven que lo encuentra conforman este misterioso -y por momentos desconcertante- relato que interpela tanto a su protagonista como al espectador sobre La enorme presencia de los muertos que da título al film del ecuatoriano José María Avilés .

Lucía Granda trabaja a través de las imágenes y los silencios una original y sutil historia sobre el recuerdo en Nos devoraba el fuego, un acercamiento poético y original, sin por eso abyeto, sobre la memoria, las atrocidades de la dictadura cívico militar y los desaparecidos.

El director de Kryptonita y 27 El club de los malditos, regresa al cine con un cortometraje fiel a su estilo que combina el cine de género con el humor negro en un duelo actoral entre un secuestrado y su secuestrador, interpretados por Diego Cremonesi y Demian Salomón, donde la viveza y la idiotez están puestos en un mismo nivel.

Por último, Persona 5, del músico Ulises Conti, está filmado en Japón en un salón de videojuegos y documenta a un grupo de adolescentes adictos a los juegos electrónicos que están dispuestos a perder el tiempo, el dinero y hasta la vida por ellos. Conti utiliza una tercera persona vinculada a cada uno de los personajes retratados para contar una serie de historias tan atrapantes como perturbadoras mientras en escena las imágenes de diversos videojuegos se apoderan de la pantalla y por ende del espectador.

Fuera de competencia se presenta El bosque, debut en la dirección del actor Esteban Lamothe, que apuesta a un trabajo que deambula entre la realidad y la fantasía para hablar de si mismo. El propio Lamothe hará una presentación en un boliche bailable para mujeres. Primero la negociación, luego el acto en si mismo y la posterior huída lo conducen hacia un bosque donde la realidad se transforma en ficción provocando una ruptura narrativa que lo conduce hacia otra época y una despedida definitiva mientras un grupo de parejas danzan al amanecer.

Comentarios