Juan Pablo Russo
01/05/2019 12:34

Pedro el afortunado (Lykke-Per, 2019), último trabajo del oscarizado y doblemente ganador de la Palma de Oro en Cannes Bille August, se basa en Lucky Per del ganador del Premio Nobel Henrik Pontoppidan (escrita entre 1898 y 1904), votada como la segunda novela danesa más importante del siglo en 1999, y que Netflix estrena para toda la región.

Pedro el afortunado

(2018)

El danés Bille August es uno de los tantos casos de directores que posee una producción nacional fructífera pero que cuando es captado por Hollywood pierde esa voz personal que caracterizaba su obra. Ingmar Bergman, que se deshizo en elogios por el manejo de su guion por parte de August en la película Las mejores intenciones, habló sobre “la fábrica de carne que hay allí, donde posiblemente pierdes un brazo, una pierna o más”. Tristemente, a esto a veces se le añaden las raíces. Ahora vuelve a esas raíces, incluso  de manera más ambiciosa, y esta vez con varios aciertos narrativos y de puesta en escena.

Peter Andreas Sidenius (Esben Smed Jensen) es un aspirante a conquistador. En la década de 1880, huye del sofocante entorno luterano de la Dinamarca rural para instalarse en la (relativa) metrópolis de Copenhague. La ingeniería es su vocación, y sus ideas políticas progresistas ganan terreno, en particular en el adinerado entorno judío. Sidenius es acogido por la acaudalada familia Salomon y bautizado como “Lucky Per” por el hijo, Ivan, que maneja su propio proyecto pequeño comercial en busca de “genios”. Per también se familiariza con las encantadoras hermanas Salomon, especialmente con la mayor, Jakobe cuya visión del mundo, profunda y humanista, acaban por atraerlo. Ambos se comprometen, los grandes proyectos de Per están a punto de volverse realidad, y está a punto de conquistar el mundo, pero escapar de las restricciones del patrimonio social es difícil cuando eres tu propio enemigo…

Bille August dirige este film clásico, cuyo guion escribió junto a su hijo Anders Frithiof August, recurriendo a una narración melancólica, culta, irónica, atemporal y moderna pero con algunas libertades a la hora adaptar el texto original que se estructura a partir de un cúmulo de escenas que muestran la exacerbación de una serie de emociones expuestas desde diferentes ángulos, con la clara intención de indagar sobre los puntos de vista que se concatenan con los escenarios de una ciudad preciosista.

Comentarios