EscribiendoCine
13/11/2018 15:24

Los cineastas que conforman la Mesa de Directores, un conjunto de asociaciones de directores y productores de ficción y documental de todo el país, rechazaron ayer en Mar del Plata el discurso falaz que el Secretario de Cultura Pablo Avelluto realizó durante la inauguración del 33 Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, donde fue abucheado por la mayoría de los presentes, y al mismo tiempo bregaron por la defensa de la diversidad y el federalismo en el cine y la cultura nacional.

Rojo

(2018)

En una conferencia de prensa realizada en el cine teatro Melany de Mar del Plata, los representantes de la Asociación de Directores y Productores de Cine Documental Argentino (ADN), Colectivo de cineastas, Directores Independientes de Cine (DIC), Documentalistas Argentinos (Doca), Proyecto Cine Independiente (PCI), Realizadores Integrales de Cine Documental (RDI) y la Red Argentina de Documentalistas (RAD), respondieron a las “provocaciones” de Avelluto y trazaron un panorama que desmiente los supuestos “récords” que el ex ministro quiso celebrar en la ceremonia de apertura del festival.

“Venimos a responder al ex ministro por la forma en la que se expresó hablando de récords en el cine nacional. Esas declaraciones nos parecen una provocación reiterada, ya que son datos que faltan a la verdad”, afirmó Benjamin Naishtat, frente a un auditorio poblado de periodistas, público y otros realizadores.

El director de Rojo señaló que “algo muy grave que está ocurriendo es que las autoridades del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales vienen negando al Consejo Asesor su rol de cogobierno de ese organismo. De hecho, mandaron un presupuesto al Poder Ejecutivo sin pasar antes por el Consejo Asesor, lo cual va en contra de lo que dice la Ley de Cine”.

Por su parte, el cineasta cordobés Nadir Medina sostuvo que “en la provincia de Córdoba el cine está viviendo un momento bueno a pesar de la crisis. Sin embargo, la desaparición de los concursos federales realmente es una agresión muy fuerte hacia los directores de las provincias y el federalismo que las autoridades tanto dicen defender. De esta manera se nos hace cada vez más difícil seguir sosteniendo nuestras producciones”.

La actriz y directora María Alché alertó sobre el peligro que corre el acervo fílmico nacional: “No sólo está en peligro el futuro del cine nacional sino que además ahora corre peligro nuestro pasado. Hay una gran negligencia de las autoridades en relación a nuestro acervo cinematográfico. Se necesita cuidar de nuestra historia y nuestro patrimonio fílmico. Es un descuido inentendible en relación a la historia de nuestro cine”. Además, Alché advirtió sobre las graves consecuencias que estás provocando el desfinanciamiento que existe en relación a la promoción de los festivales de cine en el interior del país.

“También existe un fuerte recorte con respecto al fomento de los cortometrajes nacionales. Este año fue disuelta en el Incaa la oficina que se ocupaba del fomento a los cortometrajes y por primera vez en muchos años se levantó el stand que el Incaa tenía en el festival de Clermont Ferrand, en Francia, uno de los más importantes del mundo en su especificidad”, afirmó por su parte la actriz y cineasta Mónica Lairana, que además leyó el comunicado oficial de la Mesa de Directores. El documento que fue leído denuncia entre otras cosas la gran subejecución del presupuesto 2018, con 694 millones que deberían ser utilizadas para el fomento, bancarizadas en plazo fijo, la falta de otorgamientos de créditos, el ataque a la vía digital digital documental (la única vía inclusiva y sin antecedentes), la escasa ayuda al lanzamiento de películas y el incumplimiento de la Ley de Cine al no compartir el Presupuesto 2019 con el Consejo Asesor (órgano de co-gobierno, encargado de revisar el presupuesto anual del Instituto).

El documentalista Andrés Habegger sostuvo que todo esto tiene que ver con “un concepto de país y un concepto de cultura. Como cineastas independientes estamos alejados del concepto del cine como una mercancía, porque consideramos al cine como un bien cultural. En ese sentido, nuestro reclamo gira en torno al verdadero rol del Estado en relación al cine argentino, que debe ser defendido como un bien cultural”.

Por último, la directora cordobesa Inés María Barrionuevo señaló que “si bien se están haciendo películas, se están haciendo dramáticamente en menor escala. Son muy engañosas las cifras de películas en producción que difunden las autoridades, porque antes se filmaban en cinco o seis semanas y ahora el dinero sólo alcanza para poder filmarlas en dos o tres semanas, con la pérdida de calidad y desarrollo autoral que eso implica”.

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