Rolando Gallego
06/08/2018 17:04

La película original de HBO, que estrena el 6 a las 22 horas por la señal, dirigida por Marina Zenovich, es un recorrido sobre la vida del artista, su infancia, sus anhelos de vivir de, y hacer comedia, sus inicios en el off, con pequeños monólogos, el stand up como manera de vida, la fiesta de los años ’70 marcando el ritmo, su exitoso paso por la televisión y, finalmente, la conquista de Hollywood con un sinfín de producciones hechas a su medida, hasta que el parkinson y la decisión de quitarse la vida terminaran por apagar su llama.

Robin Williams: Entra a mi mente

(2018)
6.0

Son muchos los que dicen que los humoristas, en la vida real, paradójicamente, son mal humorados. Muchos otros dicen que sus explosivas personalidades frente a cámara o público, son opuestas a la vida real. El caso de Robin Williams (1951,2014) pareciera estar en este último grupo, por lo que Robin Williams: Entra a mi mente (Come inside my mind, 2018), documental centrado en su figura, revela.

Narrada por su propia voz en off, lo que ofrece poca distancia de la figura analizada, y una decisión política y sentimental ante el actor, Zenovich, quien ya trazó una semblanza de otro ícono del humor americano, Richard Pryor: Omit the logic (2013), prefiere destacar la etapa más luminosa del cómico, a partir de anécdotas propias y de personalidades cercanas a él, como Billy Crystal, Whoopi Goldberg y David Letterman, entre otros, que los oscuros y determinantes obstáculos con los que día a día luchaba el cómico.

Atravesado por dudas y cuestionamientos internos, y un desorden psíquico que lo estimulaba pero que también lo hundía en sus miedos, impidiéndole de disfrutar las conquistas que fue realizando, Williams comenzó a forjar una personalidad introvertida en su seno familiar, y en varias oportunidades se refugió en las drogas y el alcohol para poder sobrellevar de una mejor manera su repentino éxito.

Tras la muerte de John Belushi decide alejarse de la farándula, encerrarse con su mujer e hijo en un campo alejado de las luces y las carteleras, y desde allí empezar un nuevo camino en la profesión. Zenovich allí comienza a desplegar material de archivo, fotos, audios, fragmentos de sus éxitos, para conciliar una imagen diferente del artista.

Tras algunos fracasos, y una escandalosa separación de su primera mujer, Valerie Velardi, protagonista del documental, se une a Marsha Garces, con quien compondría una de las parejas más poderosas de la industria de la época. Esa etapa es recorrida superficialmente por Zenovich, hasta el punto de no incluirla en el documental, ni siquiera en algún testimonio de archivo.

Con esa decisión, la directora se aleja ya de la construcción de un relato que alcance la “verdad” sobre Williams, ubicando, por ejemplo, a compañeros y amigos como Pam Dawber (Mork & Mindy) a llorar por él frente a cámara. La directora busca emocionar con una banda sonora acorde y testimonios lacrimógenos.

Lo más interesante de Robin Williams: Entra a mi mente es poder acceder por casi dos horas a materiales inéditos, a entrevistas y backs de rodajes, que construyen una imagen sobre el artista y su perturbadora genialidad, dejando que sea él mismo quien configure el esqueleto de la propuesta a partir de sus propios comentarios y chistes. Una semblanza poco objetiva, pero necesaria de uno de los cómicos más recordados de los últimos tiempos.

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