EscribiendoCine
06/07/2018 11:08

Continúan las presentaciones y proyecciones a cargo de Fernando Martín Peña con Filmoteca en vivo. Desde este viernes 6 de julio, a las 20 h, en ZELAYA (Zelaya 3134- CABA), el ciclo será: Diccionario de géneros y estilos. Entrada general: $80.

Cada viernes, una clase de historia del cine con la impronta personal de Fernando Martín Peña, quien recibe a los espectadores, realiza una presentación de la película y del director/a y proyecta las copias de la Filmoteca en 16 mm.

El ciclo, reconquista las películas más emblemáticas de la historia del cine. Con la conducción de Fernando Martín Peña, los espectadores que se acerquen a ZELAYA podrán disfrutar de homenajes a distintos directores y directoras a través de distintos géneros y estilos cinematográficos de la escena mundial. Se presentan films clásicos y modernos, consagrados y ocultos, celebres y olvidados, ajustándose al canon o saliéndose totalmente del mismo.

Programación

Viernes 6 de julio, 20 h - A, de Aventuras

El vuelo del Fénix (The Flight of the Phoenix, EUA-1965) c/James Stewart, Richard Attenborough, Peter Finch, Hardy Kruger, Ernest Borgnine, Ian Bannen, Dan Duryea, Ronald Fraser, Christian Marquand. 147’. Un avión cae en medio del desierto del Sahara y, para sobrevivir, sus pasajeros deciden construir otro, con sus restos. Si algo tienen en común las películas de Aldrich es que sus protagonistas masculinos, a diferencia de los de Hawks o Ford, se quiebran emocionalmente y luego tardan bastante tiempo en recuperarse, si es que lo logran. Esta obra maestra está llena de situaciones de ese tipo y, por lo tanto, a la carga dramática de la situación general –que es esencialmente física- se van sumando sucesivas tensiones individuales originadas por conflictos de temperamento. En un elenco magistral, donde todos tienen su momento de gloria, se destaca Ronald Fraser como un soldado harto de la milicia, y sorprende Richard Attenborough en la escena de crisis nerviosa más extraordinaria de la historia del cine.

Viernes 13 de julio, 20 h - B, de Bélico

Infierno en el Pacífico (Hell in the Pacific, EUA, 1968) de John Boorman, c/Lee Marvin y Toshiro Mifune. 103'. La demencia bélica aparece admirablemente sintetizada en esta película singular. Un norteamericano y un japonés, varados en una misma isla desierta, prolongan irracionalmente la confrontación de sus respectivos países, aunque no hay nadie para atestiguarlo. Con un empleo virtuoso de la pantalla ancha, Boorman los muestra alternativamente animalizados, desesperados, conquistadores, conquistados y finalmente sociables, como si a través de ambos resumiera con ironía la historia de la humanidad. El film constituyó, además, una verdadera proeza para sus dos únicos intérpretes.

Viernes 20 de julio, 20 h - C, de Comedia

Vitaminas para el amor (Monkey Business, EUA-1952) de Howard Hawks, c/Cary Grant, Ginger Rogers, Charles Coburn, Marilyn Monroe, Hugh Marlowe, Harry Carey, Jr. 97’. Jugando con ingredientes químicos, un mono de laboratorio descubre una sustancia capaz de devolver la juventud. Tras ingerirla por accidente, un científico y su esposa pasan a comportarse como dos adolescentes. Hawks volvió en esta película al estilo de comedia física que había utilizado en La adorable revoltosa (Bringing Up Baby, 1938), también con Cary Grant. En esa clave, el realizador celebra la madurez y en cambio presenta la adolescencia como una etapa insoportable y estúpida de la que conviene escapar lo antes posible. En un elenco brillante, que se entrega con alegría a los rigores del slapstick, se destaca Marilyn Monroe, que interpreta aquí el paradigma de la rubia tonta, y el veterano Charles Coburn, que no puede sacarle los ojos de encima. Este fue el film que motivó en Cahiers du Cinéma un célebre artículo de Jacques Rivette titulado “Genio de Howard Hawks”, que comenzaba diciendo, sencillamente, “Vitaminas para el amor es un film genial y su genio se impone por la evidencia”.

Viernes 27 de julio, 20 h - D, de Documental

Louisana Story (EUA-1948) de Robert Flaherty, c/intérpretes no profesionales. 70’. Un niño de los pantanos asiste a la instalación de una torre petrolífera y comprueba que el mundo en el que se ha criado ya no será el mismo. Flaherty realizó su último largometraje financiado por la empresa Standard Oil, que quería un film didáctico sobre los beneficios de la modernidad y obtuvo, en cambio, una obra maestra sobre un mundo que destruye a otro. Hay ecos autobiográficos en el film: al igual que el niño protagonista, Flaherty había visto en su infancia el impacto que las empresas mineras tenían sobre el paisaje en que se había criado. Adelantada a su tiempo, la mirada del realizador no necesitó demonizar a los empleados de la empresa petrolífera: le alcanzó con mostrar en detalle el contraste tremendo entre el ámbito natural de los pantanos (descripto con lírico virtuosismo en el prólogo del film) y la irrupción de los mecanismos necesarios para la extracción de petróleo, filmados como si fueran monstruos.

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