Benjamín Harguindey
10/02/2018 13:44

De las manos de Alexandre O. Philippe, fanático realizador de documentales que exploran la relación entre el cine de culto y el culto al cine - sus películas anteriores incluyen The People vs. George Lucas (2010) y Doc of the Dead (2014) - llega un detallado análisis sobre aquella singular escena de Psicosis (Psycho, 1960) con la que Alfred Hitchcock cambió la forma no sólo de hacer películas sino de verlas e interpretarlas.

78/52

(2017)
8.0

La hora y media de duración de la película está totalmente abocada a hablar sobre aquellos 45 segundos en los que Marion Crane (Janet Leight), falsa protagonista de Psicosis, es acuchillada a muerte mientras se ducha en el maldito Bates Motel. El título, 78/52, refiere a los 78 planos y 52 cortes que se emplean durante la escena, que en términos históricos está a la altura de la llegada del tren de los hermanos Lumière. Un film forjó un pacto con su audiencia, el otro lo rompió.

El documental es de un precioso valor cinéfilo y cualquier aficionado de Hitchcock o el cine en general se va a deleitar fácilmente aprendiendo o recordando qué hace a la famosa escena de la ducha de Psicosis algo tan trascendente. La decepción es que no hay una hipótesis concreta en torno a la escena y su significancia, sólo un inventario de las formas en las que es perfecta: narrativamente, musicalmente, por su composición, por su montaje, etc. “¿Cómo te amo? Déjame contar las formas,” escribió Elizabeth Barrett Browning.

Es grato que la película no se quede en la devoción a Hitch y atribuya crédito donde corresponde al compositor Bernard Hermann y al editor George Tomasini. También es interesante la forma en que la escena - la cual fue filmada con la deferencia de una película aparte - además del obvio desafío al tabú y la censura quiebra con la noción de usar la gramática cinematográfica “correctamente”. Se puede desenfocar la cámara. Se puede romper la continuidad. Se puede encuadrar el espacio negativo. Se pueden hacer cortes sobre el eje y violar la ley de 180°. Hitchcock y su equipo entendían que cada película, cada escena tenía un lenguaje propio y el lenguaje del cine no estaba limitado un set de reglas canónicas.

Sobre los entrevistados no parece haber un proceso de curación muy claro, se entrevista a expertos como el editor Walter Murch y el crítico y realizador Peter Bogdanovich así como a individuos de cuestionable aporte como Elijah Wood o aquella persona que compara la muerte de Marion Crane a la de Ned Stark en Game of Thrones. Algunos invitados ofrecen aportes más testimoniales - el hijo de Anthony Perkins, la nieta de Hitchcock, la doble de Leigh y Jamie Lee Curtis. Si hubo una decisión consciente a la hora de castear el documental fue la de cubrir el tema con mayor o menor legitimidad y de cuanto ángulo fuera posible. Un común denominador: todos hablan de la película con entusiasmo y reverencia.

78/52 ofrece una mirada detallada, integral y apasionada de aquella icónica escena de la historia del cine. De a momentos quizás es un poco anecdótica y ralla lo trivial, pero el logro de la cinta es que además de comunicar la importancia de aquella solitaria escena nos hace apreciarla y comprenderla.

Comentarios