EscribiendoCine
12/11/2017 20:47

Una noche perfecta, una gran película, músicos que sintetizaron del mejor modo el espíritu del festival y público agradecido. el X Festival de Cine y Música de San Isidro, Grandes Éxitos, organizado por la Subsecretaría General de Cultura de San Isidro y la Fundación Cinemateca Argentina ya está en marcha y promete de ahora en más seis noches consecutivas, a las 21, con las obras universales del cine mudo que más cautivaron y emocionaron en estos nueve años, música en vivo, entrada gratuita y los jardines históricos y añosos del Museo Pueyrredón (Rivera Indarte 48, Acassuso) como escenario privilegiado.

El hombre con la cámara (1929) abrió el festival con cine de vanguardia, como homenaje al centenario de la revolución rusa. Vistas de Leningrado (hoy, San Petersburgo) a modo de video clip actual, fábricas y obreros, chicos escuálidos durmiendo en la calle, minas de carbón, tranvías y caballos, peluquerías y cuerpos trabajados de atletas, la vida y la muerte, el camarógrafo filmado y el espectador filmado, como un espectador más de la vida. Abajo, suavemente iluminado, Sergio Ch, Araujo & Romeo, el trío experimental que maridó de maravillas con este film y acompañó con su rock potente, en una odisea empírica de progresiones musicales.

“Un festival gratuito, abierto a todos, que refleja comunidad, en un museo histórico, pero vivo y contemporáneo. Este ciclo es parte de una política del Estado municipal y se ha convertido en un bien social que vamos a seguir garantizando”, expresó el intendente Gustavo Posse, a poco de la proyección.

Eleonora Jaureguiberry, subsecretaria general de Cultura de San Isidro, destacó la posibilidad de ver películas que pertenecen al patrimonio cinematográfico universal en uno de los museos más importantes del país, recordó a San Isidro como cuna del cine nacional y destacó a los enormes directores de cine que contaron el mundo en imágenes móviles por primera vez en la historia.

“Un ciclo que no se parece a ningún otro, que sólo ocurre en San Isidro y que los vecinos valoran. Para los músicos, un desafío descomunal para el que componen especialmente durante meses y se resume en una presentación única, que no se graba y conserva la magia de lo presencial. Casi como ocurría en el siglo XVIII, pero con el lenguaje más contemporáneo y actual que uno se pueda imaginar para sorprendernos por única vez”, agregó la funcionaria.

A diferencia de otros años, esta edición propone una sola locación, amplia y jerarquizada, teniendo en cuenta la convocatoria prevista para cada una de las noches, una pantalla más grande, la calidad artística de siempre y un programa de mano que es el resultado de una encuesta muy amplia sobre los films que más emocionaron e impactaron.

“Seguimos una hoja de ruta, pero la improvisación está muy presente. Nos gusta lo experimental, un rock que sale de lo formal, arriesga y amalgama muy bien con esta película. Nos encanta el festival, del que participamos hace siete años, porque es de vanguardia”, coincidieron Jorge Araujo y Sergio Chotsourián, quien lleva el contacto visual con el film y dirige al trío, que se completa con Ernesto Romeo.

Formar públicos, encuentro de amigos, algún mate dando vuelta, bolsas de pochoclos, la luna arriba y la pantalla debajo de árboles añosos. Una postal que se repetirá durante las próximas seis noches. “Feliz por estos diez años. Un sueño hecho realidad llevar adelante este festival único en la Argentina, con y en San Isidro, porque no podría darse en otro lado”, dijo Marcela Casinelli, presidenta de la Fundación Cinemateca Argentina y directora artística del ciclo.

Una función que comenzó con fotos de Carlos Furman en pantalla, a modo de impecable resumen de estos nueve años de historia. Casi 80 films proyectados, entre orquestas, violines, pianos e instrumentos no convencionales, entre Chaplin y Keaton. Artistas de la música y del celuloide hermanados a más de un siglo por la aventura de un festival que nació exitoso.

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