EscribiendoCine
20/10/2017 12:17

El actor Federico Luppi icono del cine argentino y uno de los actores más elegantes del cine latinoamericano, protagonistas de films como Un lugar en el mundo, Martín (Hache), Tiempo de revancha y Últimos días de la víctima, falleció hoy a los 81 años. Fue dirigido por Guillermo del Toro, Adolfo Aristarain, Leonardo Favio, Eduardo Mignona, Gerardo Herrero, Rodrigo Grande, Héctor Olivera, Juan José Jusid y Fernando Ayala, entre otros.

Martín (Hache)

(1997)

El mítico actor recibió, entre otros galardones, seis premios Cóndor de Plata del cine argentino al mejor actor, así como la Concha de Plata en la misma categoría del festival de San Sebastián y estuvo dos veces nominado a los Goya.

Nacido en 1935 en Ramallo, provincia de Buenos Aires, en el seno de una familia humilde de origen italiano, estudió en La Plata dibujo y escultura, pero finalmente prefirió el mundo interpretativo, por lo que compaginó ser corredor de seguros y empleado de banca con la actuación en locales nocturnos bonaerenses.

Su compromiso con la democracia le condujo a enfrentarse con la dictadura militar argentina. Entre 1976 y 1981 estuvo censurado por el régimen, lo que aprovechó para trabajar en España donde, en 2002, se estableció de modo definitivo y logró la nacionalidad un año después.

Luppi, más conocido por su labor cinematográfica, debutó con la película de Leonardo Favio Éste es el romance del Aniceto y la Francisca, de cómo quedó trunco, comenzó la tristeza y unas pocas cosas más... (1965) y desde entonces alternó sus rodajes en Argentina y España.

Su filmografía incluye títulos como La revolución (1973), de Raúl de la Torre; La Patagonia Rebelde (1974), de Héctor OliveraTiempo de revancha (1981) y Últimos días de la víctima (1982), ambas de Adolfo Aristarain; No habrá más penas ni olvido (1983), de Héctor Olivera, Pasajeros de una pesadilla (1984), de Fernando Ayala; La vieja música (1985), de Mario Camus, y Luna caliente (1985), de Roberto Denis.

En 1992 protagonizó la cinta de Adolfo Aristarain Un lugar en el mundo, que fue Concha de Oro en el Festival de San Sebastián y Goya a la mejor película extranjera de lengua hispana.

Trabajó en Cronos (1993), un "thriller" del mexicano Guillermo del Toro distinguido con una decena de galardones internacionales, entre ellos, el Premio de la Crítica de Cannes y el Premio al Mejor Actor del Festival de Sitges.

Dos años después volvió a rodar con Aristarain, esta vez La ley de la frontera, e intervino en el film de Agustín Díaz Yáñez Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto. Por su interpretación de villano en este último, recibió un Premio Ondas.

Sus siguientes apariciones fueron Extasis (1996), de Mariano Barroso; Sol de otoño (1996), de Eduardo Mignona, cuya cinta fue Goya a la mejor película extranjera y supuso a Luppi el Premio al mejor actor del Festival Internacional de Cine y TV de Cartagena.

En 1997 llegó la coproducción hispano-argentina Martín (Hache), a las órdenes de Aristarain y en la cual encarnó a un director de cine argentino que es visitado en Madrid por su hijo. Ese personaje, uno de los que mejor expresaba la elegancia y clase de Luppi ante las cámaras, le valió la Concha de Plata del Festival donostiarra.

Tras la película de Juan José Jusid Bajo bandera (1997) protagonizó Frontera sur (1998), coproducción hispanoargentina de Gerardo Herrero sobre los comienzos de la emigración española hacia Argentina en las dos últimas décadas del siglo XIX.

Posteriormente hizo Lisboa (1999) y Las huellas borradas (1999), cinta que narra la historia de un emigrante español que regresa de Argentina a su pueblo natal, en tierras de León, donde vivirá días de angustia porque va a ser inundado por un pantano.

Su filmografía continúa con cintas como Divertimento (2000), protagonizada junto a Francisco Rabal; El espinazo del diablo (2001), de Guillermo del Toro; Lugares comunes (2002), de Adolfo Aristarain; El último tren (2002), de Diego Arsuaga, con Héctor Alterio y Pepe Soriano; Incautos (2003), de Miguel Bardem; o El lugar donde estuvo el paraíso (2004), de Gerardo Herrero.

Les siguieron, El buen destino (2005), El viento (2005), Cara de queso (2006) y El Laberinto del Fauno (2006), dirigida por Guillermo del Toro; Que parezca un accidente (2008), Ese beso (2008), o Verano amargo (2009).

Sus últimos papeles fueron Cuestión de principios (2009), Sin retorno (2010), La Corporación (2012), Inevitable (2014), El Gurí (2015), Magallanes (2016), Al final del túnel (2016) o Nieve Negra (2017), dirigida por Martín Hodara.

Distinguido con el Coral de Honor a su trayectoria por el Festival cubano de La Habana (2002), debutó como director con el largometraje Pasos (2005), sobre un guión de su esposa (Susana Hornos), protagonizado por Ana Fernández y Alberto Jiménez.

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