Juan Pablo Russo
09/08/2017 13:14

En el marco del 27 Cine Ceará - Festival Iberoamericano de Cine se presentó Santa y Andrés, segundo film del cubano Carlos Lechuga (Melaza, 2012), centrado en la confrontación entre dos personajes muy diversos, uno de los cuales ejerce ese control personal y político sobre el otro. La película mete el dedo en la llaga de uno de los temas más criticados del proceso revolucionario cubano: la condena al ostracismo y el aislamiento de artistas e intelectuales cuyas opiniones no conformaban con el ideario comunista impuesto en todas las vertientes culturales de la isla.

Santa y Andrés

(2016)

Carlos Lechuga obtuvo en España del XI Premio SGAE de Guion Julio Alejandro por la historia que narra la relación entre un escritor homosexual acosado por las autoridades por sus opiniones políticas y una joven campesina enviada a vigilarlo para que no asista a un "Foro por la Paz" y haga declaraciones contra el Gobierno.

Ambientada en Oriente durante 1983,  Santa y Andrés retrata las humillaciones a las que se somete a Andrés (Eduardo Martínez), un antiguo escritor sometido al exilio dentro de la isla, despojado de cualquier relación con su actividad anterior que se ve obligado a sobrevivir en una pequeña choza en el oriente cubano "casi como un animal", como reconoce en la película.

Santa (Lola Amores) es una convencida castrista a la que se le encomienda la labor de vigilar al "antirrevolucionario" Andrés para que no se acerque a una reunión política que tiene lugar en La Habana y en la que podría intentar hablar con la prensa extranjera.

Según pasan los días ambos se aproximan y llegan a compartir la soledad a la que, por motivos diferentes, les ha conducido su vida.

El ganador a la Mejor Película Latinoamericana en el Festival de Cine de Málaga, con su ópera prima, Melaza, comentó que se inspiró en artistas que se enfrentaron a la adversidad: "Me inspiró mucho la vida de estos artistas y la forma en que se enfrentaron a la adversidad y siguieron sus vidas tratando de escribir y de vivir. Pero también me inspiraron los cubanos, que nos perdimos ese arte, que no pudimos tener a esos artistas en nuestro país. Santa y Andrés es una película que habla de la posibilidad de encuentro entre personas de diferentes ideologías".

Santa y Andrés quiere rendir homenaje a escritores y como Reinaldo Arenas o René Ariza, "que no se pudieron expresar libremente ni desarrollar su obra", dijo Carlos Lechuga en díalogo con la prensa.

Aunque el tema ya ha sido abordado en la cinematografía cubana posterior a la revolución del 59, Santa y Andrés va un paso más allá del discurso crítico al incorporar crudas escenas del vejamen, humillación y abuso de poder contra los artistas “gusanos”.

La película, que ha sido galardonada en numerosos festivales internacionales, pero fue censurada en el 38 Festival de Cine de La Habana, ha tenido buena aceptación en su país circulando en el mercado negro en una compilación digital de películas, novelas y series conocido como El Paquete Semanal, de amplia difusión local.

"En Cuba lo que hoy está bien mañana es malo", ha dicho el realizador sobre la censura por parte del festival. "Estuvimos seis meses en conversaciones pero finalmente gente de más arriba decidió que no se proyectara. Esta decisión hizo que se hablara más de la película más que si se hubiera proyectado. Fue una decisión equivocada".

Santa y Andrés tuvo su estreno mundial en el Festival de Toronto pasado y además se vio en festivales como el 64 San Sebastián. Chicago y Guadalajara donde ganó los premios a Mejor Película Iberoamericana, Mejor Guion y Mejor actriz (Lola Amores).

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