Ezequiel Obregón
19/07/2017 12:36

Tras el batacazo televisivo de Historia de un clan (2016), el director Luis Ortega vuelve al mundo delincuencial a partir de otro criminal icónico: Carlos Robledo Puch. El Ángel será el título de la película que retrata al famoso asesino, quien aún sigue en la cárcel. El film tiene previsto su estreno en agosto de 2018 y cuenta –ni más ni menos- con el aporte de la productora El Deseo y la distribución de la 20th Century Fox. “Siempre soñé con hacer una película con esa presentación. Ahora, hay que estar a la altura”, dijo al comienzo del encuentro Luis Ortega, en referencia a la orquestal secuencia de Fox proyectada antes de que sus películas comiencen.

El Ángel

(2018)
7.0

El hall de ingreso del MALBA tenía una marca distintiva. Y no se trataba del lunch preparado para la ocasión, sino de la imagen que, hacia el fondo, se imponía ante quien ingresaba al Museo. Era ni más ni menos que el rostro del “ángel”, perteneciente a un actor elegido entre mil postulantes. Es el debutante Lorenzo Ferro, hijo del famoso actor Rafael Ferro, quien en la fotografía promocional ostenta un sorprendente parecido con el por entonces joven Robledo Puch. Dato curioso: fue el primero en asistir al casting. Si bien Ferro no estuvo ayer, los que sí dieron el presente –además del realizador, claro- fueron su hermano Sebastián (responsable de la sólida productora Underground), los productores Matías Mosteirín (por K&S Producciones) y Axel Kuschevatzky (por Telefé) y los actores Daniel Fanego, Mercedes Morán, Cecilia Roth, Chino Darín y Peter Lanzani (serán los “secuaces del ángel”).

“Luego de Historia de un clan, fue una cosa del destino. Vino solo el proyecto. La verdad es que le tomé el gustito al mundo delincuencial y encontré que es muy rico dramáticamente para hablar de las mismas cosas, pero quizás de una forma más directa, porque estás frente al bien y al mal y a la idea de la muerte. En general, hay que dar muchos rodeos para llegar ahí. Esta historia es más una inspiración que una recreación de los hechos”, comentó Luis Ortega.

El director de Caja negra (2001) y Lulu (2014), entre otras gemas del cine independiente, ya había trabajado con el periodista Rodolfo Palacios en su serie, centrada en otro criminal: Arquímedes Puccio. EscribiendoCine lo consultó por su trabajo con Palacios (autor del libro El ángel negro) y respondió: “Rodolfo pasó a ser un referente para mí. Él trabaja no el género policial, sino el delincuencial, que es totalmente distinto. El género policial en general escribe diciendo ‘mirá qué malos son los malos’. Y hay que castigarlos. En ningún momento se mete de verdad en la historia. Rodolfo es la persona que más veces visitó a Robledo Puch y generó una relación con él muy intensa. Es difícil de explicar lo que es una afinidad con una persona. Pero escribimos a cuatro manos durante un año. Después se sumó Sergio Olguín (autor de La fragilidad de los cuerpos) pero con Rodolfo llegamos a una dinámica de un entendimiento muy profundo. Curiosamente, tanto en Historia de un clan como acá, él fue el que trajo el material para empezar con el proyecto”. En cuanto a las lecturas en común con Palacios acotó: “Esto está muy basado en literatura que transitamos juntos: de Gandhi a Roberto Arlt y Jean Genet, libros que nos dieron material para poder escribir esta historia con sensatez”.

Cecilia Roth encarna a la madre de “Carlitos” y Mercedes Morán a la madre de su amigo y secuaz (de quien, al menos en el film, Robledo Puch se enamoró). Sobre su personaje y su entorno, Roth reflexionó: “¿Qué es la normalidad, qué sería una familia normal?” Yo no tengo la respuesta. Creo que florecen diferentes tipos de flores en distintas familias y que son situaciones que están provocadas por un entorno favorecedor. Y eso ocurre en esta familia (la de Carlitos)”. Morán consideró: “Hay un tipo de disfuncionalidad que sucede en cada grupo familiar. Somos dos familias opuestas, pero nuestros hijos son amigos. Y funcionan como emergentes de estas familias. No tenemos muchas cosas en común; hay un juego de ida y vuelta de Carlitos, de encontrarse con algo muy diferente en nuestra casa. Y eso es algo muy reconocido en la gente joven, cuando entra a otra casa y encuentran una dinámica muy diferente”.

Ortega hizo una profunda reflexión sobre el personaje, que demuestra una intención marcada de superar el afán morboso para concentrarse con profundidad en una historia de amor: “Hay algo que atraviesa a toda la película: es una historia de amor, en relación a la amistad. Y la amistad en una edad en la que es de una entrega muy profunda. Y eso ocurre entre Ramón y Carlitos, quien se enamora de su amigo. Y trasciende toda la parte erótica”, sostuvo. Y amplió su idea: “Es un enamoramiento muy profundo; cuando uno está muy solo, encuentra otro quizás en lo mismo. Y empieza una relación muy profunda. Nuestro personaje es alguien que ve que todos están actuando y el mundo es una puesta en escena. Y descree de eso. Y eso es un problema que puede transformarse en una patología pero también, en principio, parte de una percepción muy aguda, en la que vemos que detrás de cada persona hay una batalla por querer ser alguien. Y eso hace que todos actúen de una manera que hace que nuestro personaje vea en ellos autómatas. Nuestro personaje tiene 17 años, por eso comete esos errores tan graves. Pero él está buscando una respuesta más grande de lo que puede abarcar cualquier vida. Él quiere saber algo que nunca se va a saber. Todo eso con la historia de amor y las familias tan opuestas, que lo llevan a armar el mundo que lo impulsa a cometer estos crímenes. Todo por amor a su amigo y esta familia que descubre, por querer sorprenderlos. Nuestro personaje cree que lo están filmando, actúa para alguien. Eso es muy común de la edad. Y si bien es una película que puede aparentar ser muy oscura, para mí hecha luz sobre muchas cosas”.

EscribiendoCine interrogó a Chino Darín y Peter Lanzani (curiosamente, ambos interpretaron al mismo personaje, Alejandro Puccio, el primero en el film El Clan y el segundo en la serie) sobre el abordaje de la juventud en aquella época. Darín dijo: “Me ha tocado ir aproximándome al pasado de a poco, por distintos proyectos. He tenido que ir para atrás, supongo que lo próximo será en los ’50 o ’60. Espero que sea así porque es muy interesante y nutritivo el proceso. Hay un montón de formas de aproximarse, pero básicamente uno cuenta con la experiencia de los que sí lo transitaron y lo vivieron –cuando sí lo tiene a mano- y de todo un material: el arte en todas sus formas, el material literario, las recomendaciones. Todas son válidas para tratar de viajar en el tiempo. Y después hay que tomar decisiones respecto de todo eso, no sólo se trata de emular una época siempre”. Lanzani, por su parte, agregó: “También hay que confiar muchísimo en el guion. Este es maravilloso, con una estructura muy clara. Lo que más hicimos para entrar en esa atmósfera fueron ensayos, para hablar el lunfardo de estos personajes”.

La película será distribuida en Argentina por 20th Century Fox y se estrenará en agosto de 2018.

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