Emiliano Basile
16/07/2017 17:08

La segunda parte de Trainspotting se edita con material extra que incluye escenas eliminadas, la entrevista 20 años en la realización: Una conversación con Danny Boyle y el elenco, y comentarios con Danny Boyle y John Hodge

T2 Trainspotting

(2017)

Pasaron 20 años del estreno de Trainspotting (1996), aquel éxito del cine británico que lanzó a la fama a su protagonista, Ewan McGregor, y a su director, Danny Boyle. Parte del atractivo de la película radicaba en la descripción del fatalismo de fin de siglo, representado en un grupo de adolescentes que elegían drogarse con heroína antes que incorporarse al sistema. En ese clima negativo, sin un futuro auspicioso, el film se imponía con ritmo tecno-punk y una estética fascinante. Esta secuela, realizada con el mismo elenco y director, podía optar por dos caminos: uno ambicioso, que retratara el sinsentido del mundo actual, u otro más sencillo, que retomara la vida de los jóvenes, ahora adultos, y volviera desde la nostalgia al film original.

La película escoge la segunda opción y continúa con las andanzas de sus carismáticos personajes, cuando Marc Renton (Ewan McGregor) regresa a Edimburgo tras la muerte de su madre. Allí se topa con la banda: Spud Ewen Bremner) sigue siendo adicto a la heroína; Simón (Jonny Lee Miller) vive con su novia Veronika (Anjela Nedyalkova) y se dedica a extorsionar gente; mientras que el violento Begbie (Robert Carlyle) escapa de la cárcel con el único objetivo de vengarse de la traición de Renton. Rápidamente, en una especie de revival juvenil, superan rencores y se reencuentran –salvo con Begbie– para realizar actos delictivos con el fin de juntar dinero para levantar un burdel clandestino en un histórico bar de la ciudad.

T2 Trainspotting (2016) sabe que tiene un clásico inigualable detrás y no trata de superarlo: se limita a recurrir a él una y otra vez, desprendiendo líneas narrativas que no cambian el rumbo de la historia de antaño. En cuanto objeto nostálgico, la película funciona: tiende a darle al espectador la sensación de reencuentro, viajando junto con sus cuarentones y fracasados protagonistas a los lejanos años 90, marcados por tantas heridas como momentos de felicidad. Sin embargo, dicho viaje deja sabor a poco al no agregar nada nuevo a la historia o a sus personajes.

Del mismo modo Elle - Abuso y seducción de Paul Verhoeven contiene el documental "La celebración de un ícono: El tributo de AFI a Isabelle Huppert", y el detrás de escena "Una historia de empoderamiento: La realización de Elle - Abuso y seducción”. También se editan El viajante de Asghar Farhadi, Es sólo el fin del mundo de Xavier Dolan, Manchester junto al mar, Kong: La isla calavera, Jefe en pañales, La razón de estar contigo, y la nacional Soldado argentino, sólo conocido por Dios.

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